Se les ha presentado en los sitios menos esperados. En los más recónditos parajes, llanos y pueblos que evocan aquellas palabras de Rómulo Gallegos: “De más allá del Cunaviche, de más allá del Cinaruco, de más allá del Meta, de más lejos que más nunca”.
Por: Ricardo Ciliberto Bustillos – Opinión y Noticias
Se les ha metido en el territorio más apartado y profundo del país. Sin duda, mortificante para el régimen, pero también coadyuvante para el entusiasmo opositor. Como decía en sus tiempos la fallecida presidente del Consejo Nacional Electoral: la tendencia resulta irreversible. En otras palabras, el panorama electoral se presenta – inequívocamente – con cifras y porcentajes que dan una amplia ventaja a las fuerzas democráticas y a su candidato Edmundo González Urrutia.
A todas estas, ignoramos quiénes son esos “enjundiosos e inteligentes asesores” gubernamentales que sugieren ordenar a los jefecillos de turno el cierre de calles, plazas, caminos, puentes, hoteles, restaurantes y cuanto tarantín se atraviese. Parecieran no darse cuenta (salvo que oculten otras intenciones) que cada vez que cometen una tontería de este tipo, más decepción, desapego, rabia y desencanto provocan, incluso dentro de sus ya menguadas huestes. Además, demuestran una desesperación rayana en actitudes descarriadas e
infantiles, cuando no de guapetones tropicales.
Se le han metido por doquier. Dicen que intentan montar paralelamente actos del oficialismo, no para sabotear las visitas de María Corina y Edmundo, sino para impedir que su escasa militancia y los pocos adeptos que les quedan se vayan con la multitud que los acompaña y dejen con los crespos hechos sus locales y convocatorias.
El gentío sobrepasa cualquier razonable cálculo. Y ello impresiona a propios y extraños. Esa muchedumbre ciudadana recuerda las mejores épocas de la democracia venezolana. A aquella inconfundible pipa, al sobrio bolivarense, al incuestionable liderazgo verde, el caminante, al pelo e’ guama o la sonrisa solidaria. Indudablemente, que despertaban empatía, respaldo, confianza y, sobre todo, esperanza.
Ahora, después de largos, complejos y difíciles años, donde una ideología impuesta por unos barbudos oficiantes de lo insostenible, y que nos ha conducido a esta deplorable situación, se ha abierto un nuevo sendero, complicado sí, pero que, al fin y al cabo, nos permitirá transitar y avanzar hacia una nueva democracia y construir un país distinto y mejor.
Faltan pocos días para que se concreten muchas de nuestras aspiraciones y anhelos. Pueblos, ciudades, montañas y llanos no se han quedado en la indiferencia o en el olvido. Al contrario, han sido visitados, especialmente por María Corina Machado, quien ha llevado su mensaje contundente de superación y libertad. Por su parte, Edmundo González, ha iniciado con muy buen pie sus contactos y reuniones con significativas personalidades, organizaciones y gremios, además de sus visitas a importantes sectores y poblaciones.
A propósito de la presencia de MCM en suelo apureño, nos hizo rememorar aquellas hermosas y aleccionadoras palabras del insigne novelista…”llanura venezolana propicia para el esfuerzo como lo fuera para la hazaña, tierra de horizontes abiertos donde una raza buena ama, sufre y espera”.
Esta es la hora. No podemos equivocarnos!


