El reto de ganar una elección en dictadura sin observación internacional

Comparte en

Resulta por lo menos ingenuo pensar que el régimen de Nicolás Maduro no pondrá más obstáculos a la oposición en el camino a las elecciones presidenciales del 28 de julio. Después de haber superado artimañas oficialistas como la inconstitucional inhabilitación de María Corina Machado, el bloqueo sin  argumento jurídico alguno a la postulación de su representante para los comicios Corina Yoris, la persecución judicial a cientos de opositores y las trabas que redujeron a tan solo 0,89 % la inscripción de los venezolanos en el exterior en el registro electoral, la coalición opositora cerró filas en torno a la candidatura de Edmundo González Urrutia, el único aspirante que contaba con el respaldo de Machado que la dictadura permitió inscribir, y quien según todas las encuestas ya triplica en intención de voto a Maduro. Sin embargo, esto no es suficiente, ya que bajo una tiranía como la venezolana cobra fuerza la frase que se le atribuye al dictador soviético Joseph Stalin: “No importa quién vota, sino quién cuenta los votos”.

Por: José Gregorio Martínez – PanamPost

Esto lo ha sabido por años la oposición venezolana, que en procesos electorales como las presidenciales de 2018 y las parlamentarias de 2005 y 2020 optó por no participar y llamar a la abstención, alegando una justificada desconfianza en el órgano electoral controlado desde el Palacio de Miraflores. Las condiciones no han cambiado. No obstante, con el enorme liderazgo que ha construido María Corina Machado, los partidos que adversan al chavismo consiguieron conformar una unidad casi perfecta para ilusionar nuevamente a los venezolanos con la promesa de derrotar al oficialismo en las urnas. No hay duda de que los votos sobran para alcanzar la meta pero, ¿se podrá decir lo mismo de los miembros de mesa, testigos y observadores para defender el resultado?

La observación internacional: figura reducida y ausente

Lo primero que hay que recordar es que, bajo el régimen chavista, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha reducido la figura de la observación internacional a “acompañamiento”, argumentando que el anterior modelo “se había constituido en la práctica en una especie de acción supranacional” que estaba “asociada a los procesos de descolonización” y que “pretendía constituirse en la fuente de legitimación de los procesos nacionales” al aplicar “criterios, conocimientos e instrumentos de evaluación técnicos, del proceso que se evalúa para comprobar y certificar su desarrollo correcto”, según explica el CNE en su página web.

De esta manera, con la figura de “acompañante” internacional se redujo enormemente la labor y autonomía que tenían los observadores. Pero no conforme con esto, la observación o “acompañamiento” internacional será escasa el 28 de julio, considerando que la dictadura revocó la invitación que había enviado a la Unión Europea (UE) –establecida en el acuerdo de Barbados–, y países vecinos como Colombia y Brasil anunciaron que no enviarán una misión de observación a Venezuela, en el primer caso “por no contar con suficiente tiempo para estructurar una observación con las características técnicas que exigía la MOE”, según el canciller colombiano Luis Gilberto Murillo, y en el segundo se desconocen los motivos de la decisión tomada por el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil. Así, las preocupaciones por la garantía de unas elecciones libres y competitivas en Venezuela expresadas por los presidentes Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva quedan como meras declaraciones aisladas para caducados titulares de prensa.

Una batalla épica por todo o nada

¿Preocupa la falta de observación internacional a la oposición? Por supuesto que sí. “Yo creo que estamos a tiempo de rectificar esto. Por el bien de todos”, dijo este martes María Corina Machado con respecto a la invitación que le fue retirada a la Unión Europea. Sobre la decisión de Colombia y Brasil dijo que probablemente responde a la influencia que ha ejercido el hecho de haberle cerrado las puertas a la UE. Sin embargo, esto no parece detener a los opositores, que apuestan por mantenerse firmes en la ruta electoral confiando en la victoria el 28 de julio. Ante la falta de observación internacional aseguran que defenderán el resultado con “observación popular”, como resaltó Machado.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a PanamPost

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top