Por morfema.press
La guerra de Rusia contra Ucrania ha expuesto una vulnerabilidad evidente: el sector energético ucraniano envejecido y aislado.
Una debilidad perocupante
La nación es efectivamente una isla energética después de desconectarse de los sistemas eléctricos de Bielorrusia y Rusia cuando comenzó la invasión, lo que le obligó a generar casi toda su propia electricidad.
El país depende de cuatro plantas de energía nuclear para obtener más de la mitad de su electricidad, y la mayor de ellas fue incautada a fines de la semana pasada.
Ataques dirigidos
Atacar el sistema de energía es una táctica de guerra particularmente efectiva y puede tener efectos mortales, especialmente en invierno. Ucrania solo tiene opciones limitadas para reforzar la capacidad de recuperación de su red eléctrica en medio de una guerra.
Las reservas de carbón y gas natural del país ya estaban en niveles más bajos de lo normal este invierno. Las líneas de suministro habituales, desde las minas hasta los puertos, pueden estar restringidas, en riesgo de ataques o ya dañadas.
Otra opción
Los funcionarios y ejecutivos de energía de la nación están presionando por otra posibilidad: integrar rápidamente la red del país con el sistema de la Unión Europea. Ese esfuerzo ya estaba en marcha, pero se esperaba que costara al menos 600 millones de euros y tardara años en completarse.
La pregunta ahora es si eso se puede reducir a semanas eliminando algunos de los requisitos y acuerdos habituales.


