Si quieres saber cada cuánto debes cambiar las sábanas, aquí te lo contamos. Algunas cuestiones que atañen al hogar pueden ser a veces motivo de intenso debate, como por ejemplo, si se debe tener ropa especial para estar por casa o cada cuánto hay que cambiar las sábanas.
Vamos a explorar este tema para saber el porqué de la importancia de cambiar las sábanas regularmente y cuál es la frecuencia perfecta con la que se debe hacer.
No solo es dormir
Puede parecer mentira o una exageración, pero saber cada cuánto hay que cambiar las sábanas podría ayudarnos en diferentes aspectos de nuestra vida.
El aspecto más obvio es mantener la higiene de nuestras camas. Las sábanas pueden convertirse en caldos de cultivo para bacterias, ácaros y hongos.
Durante el sueño sudamos, desprendemos células muertas de la piel y otros residuos y estos pueden causar, con el tiempo, desde irritaciones en la piel hasta complicaciones respiratorias.
También desde un enfoque más psicológico, no hay mejor cosa en el mundo que meterse en una cama limpia y fresca. Esto mejora la calidad del sueño que levantará nuestro ánimo, nos dará energía y mejorará nuestro estado mental.
Un espacio limpio y ordenado mejora el estrés.
Qué puede afectar a la frecuencia
No podemos afirmar que saber cada cuánto hay que cambiar las sábanas sea una ciencia exacta porque puede depender de diversos factores que deberíamos considerar para ajustar la frecuencia.
Tipo de uso
La frecuencia de uso que le demos a la cama variará el cada cuánto hay que cambiar las sábanas.
- Sabanas de uso diario: para las sábanas que se usan todos los días, es recomendable cambiarlas una vez por semana para evitar acumulación de sudor y otros residuos
- Sábanas de uso ocasional: si las sábanas con las que te surgen las dudas son de habitaciones de invitados o las que se usan de manera esporádica, los cambios, pueden ser menos frecuentes. Una vez al mes o cada vez que una persona diferente haya dormido en ellas
Condiciones ambientales
Los ambientes en los que vivimos también deben ser factores a tener en cuenta en cada cuánto hay que cambiar las sábanas.
En los climas cálidos y húmedos o en los meses de verano: el cambio puede ser recomendable todavía más frecuentemente debido a que los microorganismos proliferan más en estos ambientes y a que el sudor se incrementa
En los climas fríos y secos o los meses de invierno: los cambios pueden espaciarse más debido a que la acumulación de humedad y microorganismos es menor, aunque se recomienda su cambio frecuente igualmente
Para personas con alergias o condiciones en la piel
Si se sufren alergias, sobre todo a los ácaros del polvo, es recomendable el cambio muy frecuente de las sábanas, incluso un par de veces por semana si los síntomas son fuertes. Usar fundas antiácaros puede ayudarte a controlar los síntomas.
Si se sufren patologías en la piel como eczemas o psoriasis, el cambio de las sábanas debe también ser muy frecuente. Usar tejidos hipoalergénicos y ser muy cuidadosos en la limpieza es muy importante en estos casos.
Cada cuánto hay que cambiar las sábanas
Se recomienda, al menos, cambiar las sábanas una vez por semana. Expertos como microbiólogos de la Universidad de Nueva York afirman que esta es la cantidad mínima para asegurar la higiene y salud de tu cama.
Cambiar las sábanas cada quince días sería el máximo tiempo que deberías dejar tu ropa de cama sin cambiar.
Existen evidentemente factores que pueden hacer que debas ajustar el tiempo de lavado. Vamos a ver algunos:
- Ajustes por el uso personal: si por enfermedad o porque pasas largas horas disfrutando de tu sueño pasas muchas horas en la cama, puede ser que necesites cambiar tus sábanas más a menudo. La acumulación de sudor y otras células de la piel pueden acumularse con el uso muy prolongado.
- Por condiciones ambientales: Como hemos visto anteriormente el clima es un factor a tener en cuenta en cada cuánto hay que cambiar las sábanas
- Si tienes mascotas: Si tienes mascotas que salen a la calle de paseo y luego duermen junto a tí, el tiempo entre cada cuánto hay que cambiar las sábanas debería ser un par de veces por semana. Tus mascotas traen de la calle a tu casa suciedad, que puede dar lugar a la proliferación de bacterias y gérmenes.


