El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) desestimó las primarias como método para escoger a sus candidatos a las elecciones regionales y parlamentarias del 27 de abril. En lugar de eso, hará asambleas comunales de las que saldrán nombres de precandidatos. La selección definitiva quedará en manos de los altos jerarcas de la tolda roja.
Para analistas políticos consultados por TalCual el proceso dista de ser un intento por reavivar la democracia. Afirman que es una manera de repartirse las cuotas de poder entre las cúpulas. En tanto, para algunos militantes del partido el proceso genera incertidumbre.
«Eso es una participación que termina en la decisión de un externo. Vas al proceso, eliges a un carajo, pero si quien tiene el poder de decidir que quien va es fulano, pues simple, va fulano: Tu participación es sencillamente un protocolo», comenta a TalCual un trabajador de la gobernación de Vargas, que prefiere mantener el anonimato.
El proceso de elección fue acordado en el primer congreso del año del PSUV, celebrado entre el 3 y el 6 de febrero. Ese día el partido suscribió un documento en el que se estableció, entre otras cosas, que será potestad final de Nicolás Maduro y del alto mando político la decisión de quiénes asumirán las candidaturas.
Al documento hizo seguidilla Diosdado Cabello, secretario general del partido, quien el pasado 10 de febrero dejó claro que en los «puntos estratégicos políticos y territoriales» (refiriéndose a estados clave para el oficialismo) el candidato será escogido a dedo por Nicolás Maduro. Cabello no precisó cuáles sería esos puntos estratégicos, sin embargo en ocasiones anteriores el PSUV ha dirimido el nombramiento de candidaturas (por lo general las más fuertes) en entidades como Miranda, Carabobo, Zulia y Barinas, este último estado considerado como la cuna del chavismo.
Lea la nota entera siguiendo este enlace a Tal Cual


