El centro de Caracas, sede del poder político, se mantiene bajo estricta custodia desde que el gobierno de Estados Unidos anunció un despliegue militar en aguas del Caribe, como parte de su política contra el narcotráfico. La medida ocurre luego de que la administración de Donald Trump designara al Cartel de los Soles, que aseguran es dirigido por Nicolás Maduro, como organización terrorista.
Contrario a operativos de seguridad aplicados en otras ocasiones, esta vez la estrategia del gobierno de Maduro apunta a la discreción: agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) se despliegan vestidos de civil, en vehículos sin placas, atentos a cualquier señal que amenace los privilegios de la élite gobernante, de acuerdo con NTN24.
El martes, Maduro condecoró a funcionarios de la Dgcim con la Orden a la Paz en su única clase, todos encapuchados, «por su incansable trabajo y compromiso para combatir las bandas criminales y mantener la paz y tranquilidad del pueblo venezolano».


