Agentes de Homeland Security Investigations (HSI) ejecutaron el lunes 12 de octubre una orden de registro judicialmente autorizada en la residencia de la representante demócrata Ilhan Omar, en el área de Washington D.C., como parte de una investigación penal federal en curso, confirmó el Departamento de Justicia.
El operativo, realizado en la madrugada, se produjo a menos de tres semanas de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en las que Omar busca la reelección por el 5.º distrito de Minnesota. La legisladora, de origen somalí y una de las críticas más visibles del presidente Donald Trump, no ha sido acusada de ningún delito hasta el momento.
Según fuentes familiarizadas con la pesquisa citadas por varios medios, la investigación se relaciona con posibles irregularidades en los documentos migratorios que completó su padre fallecido cuando ella era menor de edad. El Departamento de Justicia se limitó a señalar que se trata de “una investigación penal federal en curso” y no aportó más detalles sobre el alcance ni sobre los materiales incautados.
Omar reaccionó en redes sociales horas después del registro: “Estoy bien. Que no quede ninguna duda: este es un intento de atacar a enemigos políticos y utilizar a las fuerzas del orden federales como arma. Durante diez años, Trump me ha atacado con mentiras infundadas y campañas de desprestigio. Esta es solo la más reciente escalada de su campaña de intimidación política. No me van a silenciar”.
El presidente Trump, durante un mitin en Youngstown, Ohio, se refirió a la congresista y a Somalia, país donde nació, en términos críticos. “Proviene de uno de los peores países del planeta”, afirmó, y reiteró acusaciones previas sobre su historial. Trump negó haber intervenido en la decisión del operativo y dijo que “está en manos del Departamento de Justicia”.
Líderes demócratas de la Cámara de Representantes, entre ellos el líder de la minoría Hakeem Jeffries, condenaron el registro como un “abuso de poder” y cuestionaron el momento, aludiendo a la tradición del Departamento de Justicia de evitar acciones investigativas ostensibles contra candidatos en las semanas previas a una elección. En Minneapolis, simpatizantes de Omar organizaron una concentración de apoyo el mismo lunes.
Omar, de 44 años, llegó a Estados Unidos como refugiada tras huir de la guerra civil somalí. Se naturalizó ciudadana en el año 2000 y se convirtió en 2018 en la primera mujer somalí-estadounidense electa al Congreso. Desde entonces ha sido objeto frecuente de críticas por parte de republicanos, que durante años han cuestionado aspectos de su historial migratorio y familiar, acusaciones que ella ha rechazado de manera reiterada.
Hasta el momento no se han presentado cargos. La investigación continúa abierta.


