La organización Un Mundo Sin Mordaza y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos denunciaron este viernes, 13 de febrero, un fuerte despliegue de cuerpos de seguridad en las inmediaciones del centro de reclusión Zona 7, en Boleíta.
La presencia de funcionarios antimotines y grupos de motorizados ha sido calificada por los activistas y allegados como un acto de hostigamiento contra los familiares que mantienen una vigilia en el lugar.
Según los reportes de las ONG, la intensificación de la presencia policial ocurre luego de que se venciera el plazo anunciado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, para concretar la liberación de los detenidos en dicho centro.
Desde la noche del jueves, los familiares reportaron haber sido rodeados por un cerco de seguridad. «Estas familias no están armadas ni están violentando; están esperando a sus seres queridos», alertó Sin Mordaza en su cuenta de instagram, al tiempo que señaló que el uso de fuerzas de choque frente a una protesta pacífica constituye una forma de presión inaceptable.
Como medida de protesta ante la falta de órdenes de libertad, un grupo de madres y familiares decidió encadenarse a las afueras de la sede policial. Los manifestantes exigen respuestas de Jorge Rodríguez, quien el pasado 6 de febrero visitó el campamento y se comprometió a gestionar las excarcelaciones para este viernes.
Este es el segundo anuncio sobre una supuesta liberación total de presos políticos que no se materializa desde enero, lo que ha generado un profundo desgaste emocional en las familias. «Estamos cansados de promesas incumplidas y del uso propagandístico de nuestro dolor», declararon voceros de los familiares en el sitio.


