Vía ArmandoInfo
El contratista colombiano se quedó sin el plan B que ya fraguaba antes de que la captura de Nicolás Maduro lo dejara indefenso. Preparó el terreno para una ruta de escape hacia Italia, intentando despejar los cargos que desde 2020 pesaban sobre él y su pareja, Camilla Fabri, oriunda de ese país.
Si alguien sabe de los giros del destino, ese es Alex Nain Saab Morán. Con su inesperada “deportación” a Estados Unidos, oficializada por el servicio migratorio el pasado 16 de mayo y ratificada por la propia Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez Gómez, la suerte del otrora contratista predilecto, “diplomático”, “enviado especial” y Ministro de Industrias de Nicolás Maduro, se torció por completo.
Tras la captura en Caracas de Maduro y Cilia Flores, el pasado 3 de enero por tropas de élite de Estados Unidos, a Saab Morán lo esperaba una serie de acontecimientos, ciertamente desafortunados para él, que a la postre lo condujeron a la prisión en el sur de Florida en la que hoy se encuentra: el 16 de enero fue removido de su cargo como ministro; a comienzos de febrero fue apresado sigilosamente en Caracas para recluirlo en El Helicoide hasta hace una semana, cuando fue devuelto a la justicia del país que lo investiga desde hace más de una década y que, en 2023, lo regresó a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros impulsado entonces por la administración de Joe Biden.
Aún con el historial de auges y caídas que Saab carga como bagaje, semejante desmoronamiento le resultó difícil de anticipar, pues, por ejemplo, el día que lo destituyó del gabinete, la misma Delcy Rodríguez agradeció su labor mediante un mensaje publicado en X -antes Twitter-, en el que también le prometió futuras designaciones. “Agradezco al compañero Alex Saab por su labor al servicio de la Patria; quien asumirá nuevas responsabilidades”, escribió el 16 de enero en un post que, al día de hoy, está eliminado de su perfil en esa red social.
Y así como Rodríguez borró esa promesa, la plana mayor de la autodenominada Revolución Bolivariana lo execró de un plumazo. Del “héroe” que luchó por traer alimentos y medicinas a Venezuela, como alguna vez se dijo, en la narrativa oficial pasó a ser un “ciudadano colombiano” que tiene una cédula de identidad venezolana falsa y asuntos que resolver con la justicia estadounidense… Y si te he visto, no me acuerdo.
La rapidez con la que los hechos se precipitaron anuló el plan B que Saab Morán venía tejiendo para evadir los efectos de una eventual caída en desgracia. El plan comprendía una potencial ruta de escape hacia Italia, país donde nació su esposa, Camilla Fabri, y a donde, desde mediados del año pasado, el barranquillero preparaba el terreno para tener una alternativa de mudanza. Solo a su esposa le quedó abierta esa puerta, su particular “vuelta a la patria”, completada este viernes, según confirmaron diversos medios, aunque entonces con versiones contradictorias.
Asesorado por un abogado italiano y aprovechándose de las detenciones arbitrarias de extranjeros por parte del régimen de Maduro, Alex Saab encontró en Alberto Trentini, uno de los italianos presos ilegalmente en Venezuela desde noviembre de 2024, la carta para presionar a las autoridades italianas en beneficio propio. En cierto modo, lo logró.
Diplomacia de rehenes
La alternativa italiana no estaba tan a la mano para Saab. Tanto él como su esposa, junto con varios de sus familiares, enfrentaban desde 2020 acusaciones en la nación transalpina por los delitos de “conspiración criminal”, propiedad ficticia de bienes y blanqueo de capitales proveniente de sociedades de papel en varias jurisdicciones y ligadas a sus negocios con el chavismo, como Mirona Food FZE, Mulberry Proje Yatirim o Glenmore Proje Insaat. Esa imputación derivó, en 2022, en la emisión de una orden de captura que resultó imposible de ejecutar gracias a la protección que desplegó el régimen venezolano de Maduro en favor de Saab y Fabri, a quienes designó para desempeñar sendos cargos en la administración pública tras el retorno triunfal a Caracas del propio Saab Morán en diciembre de 2023.
En el caso de Camilla Fabri, además de Viceministra de Comunicación Internacional en la Cancillería venezolana, Maduro la designó en junio de 2025 como presidenta del programa de la Misión Vuelta a la Patria, el programa con que el régimen chavista permite a algunos migrantes venezolanos regresar al país. Pero el retorno de Fabri tendría sentido opuesto.
Este viernes el diario El País reportó que, en su salida de Venezuela, a Fabri la acompañó un séquito de 10 personas de su entorno familiar. Desde que Saab Morán fue extraditado de Cabo Verde a Estados Unidos, en octubre de 2021, Fabri se instaló en Caracas con sus dos pequeñas hijas, con su hermana y cuñado -Beatrice Fabri y Lorenzo Antonelli, respectivamente- y con los tres hijos mayores de Saab, nacidos del matrimonio de este con Cynthia Certain Ospina.
Tanto Beatrice Fabri como Antonelli, su marido, figuraron también entre los acusados por la justicia italiana. Jorge Rodríguez les dio rostro público cuando los presentó en junio de 2023 en una sesión de la Asamblea Nacional, parlamento que entonces presidía como hoy, en la que los diputados chavistas aprobaron con vehemencia un Proyecto de acuerdo para la liberación inmediata de Alex Saab y compararon al mercader barranquillero con los llamados “cinco héroes cubanos”, el quinteto de espías castristas que se infiltraron en organizaciones del exilio en Florida y que, tras ser descubiertos en 1998, pasaron años en prisiones estadounidenses hasta su liberación final en 2014.
El proceso legal en Italia llevaba seis años encallado, a pesar de que Alex Saab contaba sobre el terreno con un equipo de siete abogados, encabezado por Paola Severino, exministra de Justicia. Pero a mediados del año pasado empezó a destrabarse de manera repentina.
La fórmula que se planteó calcaba la que permitió a Saab Morán librarse de la justicia estadounidense en diciembre de 2023: el canje de presos o la diplomacia de rehenes. Tanto Saab como Luigi Giuliano, un abogado italiano que se sumó al proceso en julio de 2025, que conoce a Delcy Rodríguez y mantiene vínculos con Rafael Lacava -actual gobernador del estado Carabobo, de ascendencia italiana y embajador de Venezuela en Roma entre 2007 y 2008-, ofrecieron a las autoridades italianas la posibilidad de servir como conductos para un proceso por el que Nicolás Maduro liberaría a Alberto Trentini a cambio de un arreglo judicial para Saab.
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