En un desgarrador encuentro que pone rostro a la tragedia de los detenidos en Venezuela, Carmen Teresa Navas, de 81 años de edad, logró localizar este jueves la tumba improvisada donde presuntamente descansan los restos de su hijo, Víctor Hugo Quero Navas. La imagen de la mujer frente al sepulcro se ha convertido en el símbolo de la exigencia de justicia de una familia que nunca fue notificada del deceso.
El Ministerio para el Servicio Penitenciario confirmó la muerte de Quero Navas, señalando que ocurrió el 24 de julio de 2025 mientras se encontraba bajo custodia estatal, tras ser trasladado desde el Internado Judicial Rodeo I al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo por complicaciones de salud.

Inconsistencias en la fecha de muerte generan dudas sobre el caso
Sin embargo, las imágenes difundidas de la tumba muestran discrepancia con la versión oficial. En la lápida visible en las fotografías se indica como fecha de fallecimiento el 27 de julio de 2025, lo que contrasta con el acta de defunción y el comunicado del Ministerio para el Servicio Penitenciario, que establecen el 24 de julio como fecha de muerte.

Estas inconsistencias se suman a las señaladas por la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEPVzla), que ha advertido sobre contradicciones en los registros oficiales del caso, especialmente en lo relacionado con la ubicación del detenido durante su reclusión y las fechas que manejan organismos del Estado.
La organización ha sostenido que la familia de Quero Navas efectuó gestiones ante autoridades, pero nunca recibió respuesta, lo que entonces avivó denuncias de desaparición forzada del detenido.


