Un 44,5% de los migrantes venezolanos estaría dispuesto a evaluar su regreso al país si se producen mejoras sustanciales en las condiciones de seguridad y en el entorno económico, señala un estudio del Observatorio de la Diáspora Venezolana, presentado por su presidente, el sociólogo Tomás Páez.
“Están los que dicen ‘definitivamente yo no regreso’ y los que dicen ‘me lo pensaría’. Y entonces comienzan los ‘depende’”, indicó Páez.
La diáspora venezolana quiere seguridad y economía
Entre esos condicionantes, la seguridad, en un sentido amplio, aparece como el principal factor. “‘Si me garantizan la seguridad’, que es el primer elemento que aparece en este y en los estudios previos como condición”, afirmó.
El concepto, precisó, no se limita a la seguridad personal, sino que incluye garantías institucionales y jurídicas. “Es garantizarme que no me vas a perseguir porque no pienso como tú. Es garantizar que no me van a asaltar. Es garantizar mis derechos fundamentales, el imperio de la ley”, explicó.
En ese sentido, vinculó la posibilidad de retorno con cambios estructurales en el sistema: “En el fondo, lo que te está diciendo es que ese modelo político necesita ser modificado, necesita garantizarse la democracia, las libertades y, nuevamente, el imperio de la ley”.
El estudio, basado en más de 1.300 encuestas aplicadas a venezolanos en distintos países, recoge posturas entre la diáspora.
Páez insistió en que 44,5% refleja una disposición sujeta a condiciones, no una decisión en firme.
“Los condicionantes para empleo, casa, educación, servicios, seguridad son tantos que de alguna manera es una forma de decirte ‘por lo menos a corto plazo no me voy”, manifestó.
Aun así, subrayó que el interés por el país sigue presente.
“Más allá de que un porcentaje elevado no va a retornar a Venezuela, lo importante es que más del 95% está interesado en participar, está comprometido y lo viene haciendo con el desarrollo de Venezuela”, señaló el especialista.
Altamente integrados en los países de acogida
El informe también destaca que el nivel de integración de los venezolanos en los países de acogida es alto, lo que influye en la decisión de regresar.
“El nivel de integración de los venezolanos es elevadísimo o muy elevado en los países de acogida y eso marca la distancia contra la posibilidad de migrar”, consideró.
A esto se suma la evolución demográfica de la diáspora. “Muchos de los que llegaron solteros hoy son abuelos. Eso incide en la decisión de retornar o no”, dijo.
Más de 9 millones de migrantes venezolanos
Los datos que maneja el observatorio indican asimismo que la diáspora venezolana supera los 9,2 millones de personas, distribuidas en más de 90 países y más de 7.000 municipios en todo el mundo.
La organización señala que pese a que el ritmo ha disminuido, la migración continúa. Además, la población migrante se concentra en edades productivas.
“Está conformada por jóvenes de 18 a 50 años de edad. La población está creciendo en otras fronteras”, indica.
Y añade: “Una cosa es retornar físicamente y otra cosa es participar. Los venezolanos están comprometidos y lo están haciendo todos los días con la reconstrucción de Venezuela”.


