Este lunes, China le advirtió a Estados Unidos que sus intereses financieros en territorio venezolano están protegidos por el derecho internacional y la ley de ambos países, en respuesta al acuerdo petrolero suscrito el 28 de agosto entre Washington y el gobierno interino de Delcy Rodríguez.
Durante una conferencia de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, subrayó que la cooperación entre China y Venezuela “no guarda relación alguna con terceros”, por lo que exigió evitar la “injerencia” de otras naciones. Igualmente insistió en garantizar la protección de los “derechos e intereses legítimos” de Pekín en territorio venezolano.
La reacción del gigante asiático ocurre menos de 14 días después de que Estados Unidos y Venezuela firmaran el acuerdo petrolero. La negociación abarca la explotación de 17 yacimientos con reservas estimadas en 65 mil millones de barriles de crudo, a cambio de inversiones superiores a los 100 mil millones de dólares y más de 209 mil millones de dólares en ingresos fiscales para el Estado venezolano.
Mientras la administración de Delcy Rodríguez buscar atraer inversiones extranjeras para recuperar la producción de crudo, se cruza con los intereses económicos de China en la industria venezolana acumulados desde hace más de una década, a través de préstamos respaldados por crudo, infraestructura, comercio y proyectos energéticos.
La posición fijada por China adquiere mayor relevancia debido al vínculo histórico de Delcy Rodríguez con el gobierno de Xi Jinping. Antes de asumir la presidencia interina de Venezuela, Rodríguez fue vicepresidencia ejecutiva y copresidenta de la Comisión Mixta de Ato Nivel entre ambas naciones, alianza que le permitió impulsar cientos de acuerdos en las áreas de petróleo, energía, finanzas, tecnología e infraestructura.
En diciembre de 2024, desde Beijing, Rodríguez calificó la cooperación entre China y Venezuela como una relación “a todo tiempo y a toda prueba”. En abril de 2025, la funcionaria regresó al país asiático para negociar nuevos proyectos con la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC).
Para julio de ese mismo año, los vínculos entre ambas naciones habían logrado impulsar más de 500 proyectos estratégicos en distintos sectores.
La postura del Gobierno chino deja claro que el reciente acuerdo entre Venezuela y Estados Unidos no puede afectar los compromisos e inversiones que la nación asiática ya ha consolidado en la industria petrolera venezolana.


