El Congreso peruano decidió cesar a José Jerícomo presidente interino al aprobar una moción de censura respaldada por 75 legisladores, apenas transcurridos 130 días desde que asumió el cargo. Tras la decisión parlamentaria, se activó la sucesión presidencial y Jerí se despidió de su equipo ministerial en una cita reservada en el Palacio de Gobierno.
Este escenario político marca una inestabilidad institucional en el país. En medio de cambios abruptos y gestiones inconclusas, hoy a muchos peruanos les resulta difícil recordar quién fue el último presidente que logró cumplir íntegramente los cinco años de mandato establecidos por la ley.
¿Quién ha sido el último presidente del Perú que logró terminar los cinco años de su gobierno?
Ese lugar corresponde a Ollanta Humala Tasso, quien llegó a la presidencia luego de vencer a Keiko Fujimori en la segunda vuelta de 2011. El triunfo del partido Gana Perú supuso el inicio de una administración que se extendió hasta 2016, cuando entregó el mando a Pedro Pablo Kuczynski.
Durante su gestión, las expectativas y temores fueron intensos, en particular entre empresarios y sectores conservadores, aunque Humala logró culminar su mandato sin interrupciones.
El final de ese ciclo democrático estuvo marcado por el escándalo internacional de Odebrecht, la constructora brasileña envuelta en una vasta trama de corrupción en América Latina. La gestión de Humala fue salpicada por estas investigaciones, pues se comprobó que financió sus campañas con fondos de origen ilícito.
En abril de 2025, Humala y su esposa, Nadine Heredia Alarcón, ex primera dama, recibieron una condena de 15 años de prisión cada uno por lavado de activos. La justicia estableció que recibieron aportes ilegales del gobierno de Hugo Chávez, la firma OAS y transferencias canalizadas por Odebrecht. De acuerdo con la sentencia, estos recursos fueron legalizados para ampliar la proyección política de la pareja, infringiendo la normativa nacional.
La transferencia de la presidencia a Kuczynski en 2016 dio inicio a una etapa de alta volatilidad en la política peruana. Desde entonces, Perú ha conocido siete jefes de Estado en menos de una década, reflejando una profunda crisis de gobernabilidad.
PPK fue el primero de esa serie. Se enfrentó a una mayoría legislativa opositora encabezada por el fujimorismo y terminó renunciando en marzo de 2018. El primer vicepresidente, Martín Vizcarra, asumió entonces el liderazgo nacional.
El ingeniero fue objeto de críticas tanto por su gestión de la emergencia sanitaria como por sospechas de corrupción. Se le imputó haber aceptado sobornos cuando se desempeñaba como gobernador regional de Moquegua, cargos que él negó de manera constante y calificó como carentes de fundamento.
En noviembre de 2020, el Congreso resolvió destituirlo con 105 votos, y Vizcarra aceptó el fallo. La llegada de Manuel Merino, entonces titular del Parlamento, a la presidencia generó una ola de protestas con saldo trágico. Apenas cinco días después, Francisco Sagasti asumió el gobierno de manera provisional y convocó a nuevas elecciones.
En 2021, Pedro Castillo accedió al poder impulsado por el voto popular y el rechazo al fujimorismo. No obstante, tras 17 meses en el cargo intentó cerrar el Congreso, lo que derivó en su destitución y encarcelamiento. La vicepresidenta Dina Boluarte asumió entonces la jefatura del Estado, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo. Tras ser retirada del poder, Jerí


