El exministro venezolano y empresario colombiano Alex Saab, señalado en Estados Unidos como «testaferro» de Nicolás Maduro, se presentó este lunes en una corte federal de Miami, en la que enfrentará cargos de lavado de dinero, tras su deportación el sábado desde ese país.
La audiencia se celebró en Miami, ciudad a la que Saab llegó el sábado en la noche luego de ser deportado desde Venezuela. De acuerdo con las autoridades judiciales estadounidenses, el empresario fue imputado otra vez por cargos relacionados con conspiración financiera, manejo ilícito de capitales y ocultamiento del origen de fondos.
Saab, de 54 años de edad, compareció ante la jueza Marty Fulgueira Elfenbein vestido con overol marrón de detenido. Durante la sesión, la magistrada ordenó que permanezca bajo custodia federal sin derecho a fianza hasta el 24 de junio.
El empresario había sido señalado anteriormente por Washington como supuesto “testaferro” de Nicolás Maduro. Según las investigaciones estadounidenses, Saab habría construido una red de negocios favorecida por contratos con el Estado venezolano, obtenido millonarios beneficios mediante operaciones presuntamente irregulares.
La deportación fue confirmada el sábado por el gobierno venezolano encabezado por Delcy Rodríguez, que atribuyó la medida a “la comisión de diversos delitos en Estados Unidos”.
La historia judicial de Saab con Estados Unidos comenzó en 2020, cuando lo detuvieron en Cabo Verde durante una escala aérea. Posteriormente fue extraditado a Miami para enfrentar cargos por lavado de dinero, aunque el proceso judicial quedó suspendido antes de iniciarse formalmente.
En 2023, durante la administración de Joe Biden, el barranquillero fue liberado como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas. Tras regresar a Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro lo designó ministro de Industrias y Producción Nacional.
Nacido en Colombia y de ascendencia libanesa, Saab ha sido considerado durante años una figura clave en la estructura económica del chavismo. Su retorno a Estados Unidos ocurre en un escenario político distinto, marcado por la cooperación entre Washington y Caracas después de la operación del 3 de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York, donde enfrenta acusaciones por narcotráfico.


