Vía El Nacional
La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, ejecutó una profunda reestructuración administrativa al ordenar la supresión inmediata de varias misiones y fundaciones vinculadas al aparato político del chavismo, según quedó establecido en el decreto 5.248, publicado en la Gaceta Oficial extraordinaria 6.985, con fecha 9 de febrero.
De acuerdo con el documento oficial, la medida tiene como objetivo “reorganizar el funcionamiento del Ministerio para el Despacho de la Presidencia”, lo que implica una reducción abrupta de entes que durante años operaron bajo financiamiento público y con escasa o nula rendición de cuentas.
Entre los organismos eliminados figuran la Fundación Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra; la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE); Propatria 2000; el Movimiento Bolivariano Revolucionario de la Reserva Activa General en Jefe Félix Antonio Velásquez; y la Fundación José Félix Ribas.
La lista incluye también la eliminación del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), un organismo que ejercía funciones de clasificación y censura de información considerada “sensible” para el gobierno. La desaparición del Cesppa es considerada por observadores como el golpe más significativo del decreto, debido a la influencia que acumuló desde su creación como órgano de inteligencia estratégica de alto nivel.
Solo una estructura sobrevivió
Solo una estructura logró mantenerse parcialmente: la Misión Socialista Nueva Frontera de Paz, que dejó de estar adscrita al Despacho de la Presidencia y fue transferida al Ministerio para Relaciones Exteriores de Venezuela, según detalla la Gaceta.
Aunque la publicación oficial del 9 de febrero pasó inicialmente desapercibida, posteriormente fue difundida en redes sociales, donde usuarios y analistas destacaron el carácter abrupto de las medidas.
Uno de los comentarios señalados afirmó que el decreto “elimina de golpe fundaciones y misiones chavistas (…) Lo que tanto alabaron ahora lo entierran: eran meras cajas chicas para saquear a Venezuela. Siguen desmontando su propio tinglado corrupto. ¿Se están suicidando políticamente o limpiando evidencias?”.
La decisión de Rodríguez consolida una purga administrativa que borra del mapa algunas de las estructuras emblemáticas del madurismo y concentra las funciones estratégicas directamente bajo el Despacho de la Presidencia, en medio de un clima político marcado por tensiones internas y acusaciones de corrupción dentro del propio oficialismo.


