En medio del proceso de transición política iniciado tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, sectores de la oposición venezolana han levantado la voz contra lo que describen como abusos continuos por parte de las fuerzas de seguridad.
El diputado José Luis Pirela, miembro del Comité Nacional de Articulación Política con María Corina Machado y director general de Venezuela Independiente, publicó en la red social X un mensaje denunciando allanamientos, decomisos de celulares, siembras de pruebas y extorsiones para liberar detenidos.
“Continúan las alcabalas móviles atropellando ciudadanos, allanan casas, decomisan celulares, siembran pruebas, los llevan presos y para liberarlos los matraquean”. El legislador exigió la derogación del “decreto de conmoción” y la restitución de las garantías constitucionales, culminando su mensaje con un enfático “¡BASTA DE ABUSOS!”.
Adjunta al post, una gráfica en tonos verdes con el logo de Venezuela Independiente proclama: “NO A LA TRANSICIÓN CON REPRESIÓN. BASTA DE ATROPELLOS Y EXTORSIÓN POLICIAL”. El diseño incluye símbolos como una paloma de la paz, estrellas amarillas y el lema “VAMOS HASTA EL FINAL!”, evocando valores de libertad, igualdad, ética y productividad.
El contexto de estas denuncias surge apenas seis días después de la operación militar de Estados Unidos que resultó en la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas, acusados de narcotráfico en Nueva York. La acción ha generado reacciones mixtas: mientras organizaciones de derechos humanos denuncian la violación a la soberanía y exigen una solución pacífica, otros ven oportunidades para una transición hacia la democracia.
La incertidumbre persiste. Analistas cuestionan si Washington podrá colaborar con posibles sucesores de Maduro, mientras voces internacionales advierten que la administración estadounidense busca gestionar la situación venezolana mediante amenazas de más acciones militares. En el ámbito regional, presidentes como Lula da Silva y Claudia Sheinbaum repudiaron la intervención, defendiendo el multilateralismo y el diálogo.
Otras voces de la oposición coinciden en la necesidad urgente de liberar a todos los presos políticos, desmantelar el aparato de represión y remodelar instituciones como el Consejo Nacional Electoral para avanzar hacia nuevas elecciones. Más de una treintena de expresidentes iberoamericanos han declarado que una transición real solo será posible si cesa la represión, las persecuciones y se liberan los detenidos arbitrariamente.
Hasta el momento, no ha habido respuesta oficial de las autoridades venezolanas interinas ni de la comunidad internacional sobre estas denuncias específicas. La situación en Venezuela permanece volátil, con llamados a la paz y al respeto de los derechos humanos como pilares para cualquier proceso de normalización institucional.


