Dos inmigrantes afganos solicitantes de asilo han sido condenados a largas penas de prisión por una agresión sexual cometida contra una menor de 15 años en la localidad británica de Leamington Spa, en el condado de Warwickshire. Los hechos ocurrieron el pasado 10 de mayo y han culminado ahora con una sentencia firme dictada por el Tribunal de la Corona.
Los dos jóvenes, ambos de 17 años en el momento de los hechos, se declararon culpables en una vista celebrada el pasado mes de octubre. Esta semana, el tribunal les impuso penas de diez años y ocho meses de prisión a uno de ellos y nueve años y diez meses al otro, teniendo en cuenta su edad en el momento del delito.
Según expuso la Fiscalía, la víctima se encontraba con un grupo de amigos en una zona verde de la ciudad cuando fue apartada de ellos y llevada a un parque cercano contra su voluntad. Tras el ataque, logró huir y fue auxiliada por un transeúnte, que la acompañó a una comisaría donde pudo denunciar lo ocurrido. La intervención permitió a los agentes recoger pruebas forenses clave para esclarecer el caso.
La investigación se apoyó también en grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y en vídeos que la propia menor había registrado previamente con su teléfono. La Fiscalía calificó ese material como especialmente perturbador y determinante para sostener la acusación.
Inicialmente, la identidad de los condenados fue protegida por su condición de menores. Sin embargo, tras una solicitud judicial presentada por un medio de comunicación, la jueza Sylvia de Bertodano autorizó finalmente que se hicieran públicos sus nombres al considerar que prevalecía el interés general.
Durante la lectura de la sentencia, la magistrada fue especialmente dura con los acusados. Les reprochó haber causado un daño irreversible a la víctima, subrayó que ambos comprendían perfectamente el significado del consentimiento y afirmó que habían traicionado la confianza de un país que les había proporcionado amparo como menores no acompañados.
La joven, cuya identidad continúa protegida por ley, asistió a la vista acompañada de su madre. En una declaración leída ante el tribunal, explicó que los hechos tuvieron un impacto devastador en su vida personal, en su sensación de seguridad y en su rendimiento escolar.
En el momento del suceso, los dos jóvenes residían en alojamientos financiados con fondos públicos tras haber llegado al Reino Unido por vías ilegales siendo menores. Uno de ellos había intentado cruzar en varias ocasiones antes de lograrlo a comienzos de este mismo año.
La jueza confirmó además que recomendará formalmente al Ministerio del Interior que se estudie la deportación de ambos cuando cumplan sus condenas, aunque la situación administrativa de uno de ellos es jurídicamente más compleja por su edad en el momento de la declaración de culpabilidad.
La Fiscalía subrayó que el caso está respaldado por una base probatoria sólida y destacó la especial vulnerabilidad de la víctima en el momento de los hechos. El suceso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad local y ha reabierto el debate en el Reino Unido sobre la protección de menores y el control de solicitantes de asilo bajo tutela del sistema.


