Preparan la cita del 1 de agosto entre Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez para iniciar la reconstrucción institucional
Un interlocutor del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, prepara una reunión el 1 de agosto entre Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano, y la opositora Dinorah Figuera para iniciar el proceso de reconstrucción institucional del país
Madrid acoge desde hace dos semanas una serie de reuniones que pueden marcar el futuro político de Venezuela. Se trata de los encuentros preparatorios de la negociación sobre la transición del país, que arrancará formalmente el 1 de agosto. En ellos han participado representantes estadounidenses y Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela elegida en 2015, que será la encargada de sentarse frente al chavista Jorge Rodríguez, actual presidente del Parlamento.
Según distintas fuentes conocedoras de estos encuentros, el proceso se desarrolla en Madrid bajo la coordinación de Mauricio Claver-Carone, el principal interlocutor del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para Venezuela. Las reuniones, sostienen estas fuentes, han sido promovidas personalmente por Rubio para contrarrestar las críticas que cuestionan la política de la Casa Blanca hacia Venezuela y que acusan a la Administración de EE.UU. de estar consolidando a Delcy Rodríguez en el poder en lugar de impulsar una transición democrática. Aunque en algunos círculos de la capital se ha situado en las dos últimas semanas a Claver-Carone en Madrid, lo cierto es que el conocido como ‘Virrey’» de la nueva Venezuela no ha estado en España durante estos días.
La elección de España no es casual. Figuera reside en la Comunidad Valenciana desde 2018, cuando pidió a España asilo político y abandonó Caracas tras denunciar acoso y amenazas de las fuerzas de seguridad chavistas después del asesinato de uno de sus compañeros concejales en el partido Primero Justicia. Médica cirujana de profesión, no consiguió homologar su título al llegar a España y comenzó a trabajar cuidando a una persona mayor con alzhéimer, mientras mantenía un perfil extremadamente discreto. Pocos imaginaban en Valencia que esta médica venezolana era en realidad una opositora del régimen chavista, que acabaría convertida en la interlocutora elegida por Washington para negociar el futuro político de Venezuela.
El encuentro entre Figuera y Jorge Rodríguez el 1 de agosto se producirá más de un mes después de que los dos se reunieran el 18 de junio en Venezuela, cuando la opositora regresó a su país después de ocho años en el exilio. Figuera y Rodríguez iniciarán una negociación que busca sentar las bases de la reconstrucción institucional venezolana. El objetivo inicial pasa por acordar la renovación de los principales órganos del Estado, comenzando por un nuevo Consejo Nacional Electoral que permita la celebración de elecciones con garantías.
Según ha podido saber ABC, durante estas dos semanas los avances alcanzados en las reuniones han sido comunicados al embajador de Venezuela en España. Figuera, que mantiene una excelente relación con María Corina Machado y que es partidaria de buscar consensos entre todos los opositores al chavismo, viajará este viernes desde Valencia a Madrid para incorporarse a la fase final de encuentros que concluirán el lunes con el cierre de los trabajos preparatorios.
Elecciones libres
Para Washington, estas reuniones representan el inicio de la tercera fase de su hoja de ruta para Venezuela: la transición política. Tras las etapas de estabilización y recuperación, esta nueva etapa pretende abrir un proceso de reconstrucción institucional mediante la renovación del Consejo Nacional Electoral, la Sala Electoral y la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
La decisión de recuperar ahora la IV Legislatura de la Asamblea Nacional de Venezuela de 2015 tampoco es casual. Estados Unidos continúa considerándola el único poder legislativo legítimo de Venezuela y, por ello, ha situado nuevamente a Figuera, su presidenta, en el centro del proceso negociador actual. La dirigente sustituyó a Juan Guaidó al frente de la institución y, pese a mantener un perfil muy discreto y ser prácticamente desconocida para buena parte de la sociedad venezolana, será quien lidere este primer contacto con el chavismo.
La cita entre ambos pretende poner en marcha el mecanismo que permita renovar las instituciones del Estado y crear las condiciones necesarias para celebrar unas elecciones con garantías, en las que cualquier candidato de la oposición que reúna los requisitos legales –incluida María Corina Machado– pueda concurrir.
En esta tercera fase existen dos corrientes claramente opuestas sobre cuándo deberían celebrarse elecciones en Venezuela. Un sector se encuentra dentro del propio país y el otro en Washington, concretamente en la Casa Blanca. En el primero se sitúan los próximos a Delcy Rodríguez, que son partidarios de mantener a María Corina Machado al margen de las negociaciones. Por otro lado están los sectores de la oposición contrarios al chavismo que se encuentran en Washington. Defienden acelerar el calendario y trabajan con el 24 de julio de 2027 como horizonte para la celebración de los primeros comicios libres en Venezuela.
ABC Toledo


