El “bolichico mayor” se consolida como el gran beneficiado del negocio petrolero venezolano tras salida forzosa de Sargeant III, presionado por Trump

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El empresario venezolano Alejandro Betancourt, figura central de los llamados “bolichicos” y señalado en múltiples investigaciones internacionales por presunta corrupción y blanqueo de capitales vinculados a PDVSA y contratos eléctricos, se perfila como el gran beneficiado de la salida forzosa del magnate estadounidense Harry Sargeant III del negocio petrolero venezolano.

MFM

Según informó Bloomberg el 10 de agosto, Sargeant firmó el viernes un acuerdo de 300 millones de dólares para vender su empresa offshore Bluewave Properties Ltd., a través de la cual poseía una participación minoritaria en North American Blue Energy Partners (NABEP). El comprador es una parte cercana a Betancourt, accionista mayoritario de NABEP, la segunda productora privada de crudo del país después de Chevron, con una producción estimada en 160.000 barriles diarios.

La operación se produjo en medio de una intensa campaña de presión de la administración Trump. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló activos de Bluewave y otorgó una licencia para que Sargeant liquidara sus intereses. El acuerdo se cerró poco antes de que el Tesoro notificara formalmente las medidas.

“Sargeant había estado bajo una intensa presión del gobierno de Trump para que se deshiciera de su participación en la empresa. El Departamento del Tesoro congeló los activos de Bluewave Properties y una licencia del Tesoro permitió a Sargeant deshacerse de sus participaciones en la empresa”, según informó previamente Bloomberg.

Bluewave no figuraba en la lista de sanciones del Tesoro hasta el lunes, pero la empresa opera bajo la premisa de que sí está sancionada, según fuentes. El acuerdo se firmó el viernes por la tarde, poco antes de que el Departamento del Tesoro notificara al abogado de Sargeant sobre las dos acciones, según las mismas fuentes. Un portavoz del Tesoro no respondió a las solicitudes de comentarios.

Tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses en enero, Sargeant cayó en desgracia ante la Casa Blanca a instancias de los sectores más intransigentes de Venezuela y los aliados de Estados Unidos, quienes lo consideran responsable, junto con otros, de haber permitido que Maduro se aferrara al poder.

El perfil de Betancourt

Leopoldo Alejandro Betancourt López, nacido en Caracas en 1980, amasó una fortuna temprana a través de Derwick Associates, la empresa que cofundó y con la que obtuvo una docena de contratos para construir plantas termoeléctricas durante la crisis energética de finales de la década de 2000. Esas adjudicaciones, en su mayoría sin licitación pública y bajo el gobierno de Hugo Chávez, han sido objeto de acusaciones de sobreprecios multimillonarios. Transparencia Venezuela y otras fuentes han calculado sobrecostos de hasta 2.900 millones de dólares.

Betancourt y sus socios —entre ellos su primo Pedro Trebbau y Francisco Convit— han enfrentado pesquisas en Estados Unidos, España, Suiza y otros países. En el expediente estadounidense conocido como Operation Money Flight aparece identificado como “Conspirador 2” en una trama de presunto soborno y blanqueo de fondos de PDVSA. En España, la Audiencia Nacional reabrió en 2026 una investigación por un supuesto esquema de blanqueo vinculado a un fraude de miles de millones de dólares originado en Venezuela. En Suiza se le ha relacionado con congelamiento de activos y una causa por lavado de dinero. Fue detenido brevemente en Londres en 2025 por una orden española.

A pesar de las pesquisas, Betancourt ha mantenido un perfil internacional: invirtió en la marca de gafas Hawkers, controló participaciones en empresas petroleras y opera a través de una red de sociedades en múltiples países. NABEP, creada en 2024, opera desde las mismas oficinas en la Torre Kyra de Caracas que antes ocupó Derwick, según reportes de investigación.

Sargeant, expiloto de la Infantería de Marina y donante republicano que durante años sirvió de enlace informal entre Washington y Caracas, había cultivado negocios en Venezuela incluso bajo sanciones. Tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, perdió el favor de la Casa Blanca. Ahora, el control de NABEP queda aún más concentrado en manos de Betancourt y su entorno.

Ni Betancourt ni representantes de NABEP respondieron de inmediato a las consultas de Bloomberg. Sargeant también declinó comentar. La transacción refuerza la presencia de un empresario reiteradamente señalado por la justicia de varios países en el corazón de la industria petrolera venezolana, en un momento de reconfiguración política y económica del país.

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