El despliegue de seguridad y la operación helitransportada realizada este sábado en la capital venezolana contaron con un robusto respaldo naval en el Mar Caribe. El componente marítimo de la operación estuvo liderado por el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima (LHD-7) y el crucero de misiles guiados USS Lake Erie (CG-70), los cuales se posicionaron de forma estratégica frente a las costas del país.
Ambas unidades navales operaron como la plataforma logística y de seguridad principal («Sea Basing») para el ejercicio de respuesta militar conjunta coordinado entre la delegación estadounidense, encabezada por el General de División Francis L. Donovan, y las autoridades locales.
Los dos aeronaves MV-22B Osprey del Cuerpo de Marines (USMC) que aterrizaron en la sede diplomática de Valle Arriba despegaron y mantuvieron su base de operaciones en la cubierta de vuelo del USS Iwo Jima. Este buque de asalto anfibio funcionó además como el centro neurálgico de comando, control y comunicaciones avanzadas para el monitoreo en tiempo real de todo el ejercicio en la región capital.
Por su parte, el crucero USS Lake Erie, equipado con el sistema de radar y combate Aegis, ofreció el paraguas de vigilancia, escolta y defensa aeroespacial necesario para garantizar la seguridad del perímetro marítimo y del espacio aéreo asignado durante las maniobras urbanas.
"La Guaira" es tendencia porque unos lancheros se encontraron con el portaviones estadounidense USS Iwo Jima, en las costas venezolanas. pic.twitter.com/gLuNvZsvEY
— ¿Por qué es tendencia? (@estendenciavzl) May 23, 2026
Con este despliegue coordinado costa-afuera, las fuerzas conjuntas demostraron su capacidad de proyección rápida y soporte logístico modular, elementos clave dentro de los acuerdos bilaterales orientados a garantizar la seguridad del personal diplomático y avanzar en los planes de estabilización e interés común en el Hemisferio Occidental.
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