La Justicia balear ha obligado a varios colegios de Mallorca —entre ellos un centro católico— a impartir religión islámica a petición de cinco familias magrebíes, tras considerar vulnerado el derecho constitucional a recibir formación religiosa «conforme a las propias convicciones». Según informa El Español, el caso ha provocado preocupación entre las patronales educativas, que alertan de que esta sentencia abre la puerta a exigir nuevas asignaturas confesionales en centros de ideario propio.
La demanda fue presentada por cinco madres musulmanas después de que la Consejería de Educación ignorara durante meses sus solicitudes para que sus hijos fueran matriculados en islam. El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) estimó parcialmente el recurso al apreciar una vulneración del artículo 27.3 de la Constitución, que garantiza este derecho. La resolución se basó en el «silencio administrativo» de la Administración, no en una decisión expresa sobre la viabilidad pedagógica o la compatibilidad con el ideario de los centros.
Las familias reclamaban impartir islam en varios colegios de Inca (CEIP Levante, La Salle, San Vicente de Paúl y Santo Tomás de Aquino) y en el colegio Pintor Joan Miró de Palma. Uno de ellos es un centro católico, cuya patronal ha manifestado su rechazo a la sentencia y recuerda que los padres «saben desde el primer día dónde matriculan a sus hijos y cuáles son sus enseñanzas».
El secretario de la comunidad islámica balear, J. Nur Bió, sostiene que esta demanda no es un caso aislado y que cada vez más familias reclaman la implantación obligatoria de islam, incluso en centros confesionales. Asegura que los colegios están obligados por ley a ofrecerla siempre que exista demanda.
Sin embargo, los centros afectados discrepan. La patronal Escuela Católica advierte que imponer la materia en colegios de ideario cristiano vulnera su libertad educativa. Otro representante del sector privado afirma que «lo lógico es que quien elige un colegio católico asuma su proyecto», recordando además que muchos alumnos musulmanes asisten sin problema a clase de religión católica con el apoyo de sus familias.
El conflicto ha reactivado un debate que se repite en varias comunidades autónomas —Murcia, La Rioja, Andalucía o Cataluña— donde la implantación de islam genera tensiones entre derechos individuales, libertad de enseñanza y recursos públicos.


