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El Grupo de Puebla asegura que “la CELAC es el proyecto de integración de la izquierda”

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El izquierdista Grupo de Puebla, que tiene entre sus integrantes a personajes como los expresidentes Rafael Correa (Ecuador), Dilma Rousseff (Brasil), Lula Da Silva (Brasil), Fernando Lugo (Paraguay), Ernesto Samper (Colombia) y José Luis Rodríguez Zapatero (España), ha iniciado una estrategia para intentar potenciar a la  Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), pero lo antecedentes de algunos de sus miembros no son los mejores si de democracia se habla.

Según una nota de prensa donde se reconoce que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), fue un grupo ideológico dirigido desde la izquierda que al final lo llevó a su disolución, el integrante y fundador del Grupo de Puebla, el chileno Marco Enríquez-Ominami – un eterno perdedor de candidaturas a la presidencia de Chile, cayendo derrotado las cuatro veces que se presentó – dijo que “La CELAC es el proyecto de integración de la izquierda. A diferencia de otras regiones del mundo, América Latina y el Caribe, a pesar de tener troncos comunes, una lengua común mayoritariamente, hemos creado decenas de foros que son profundamente ideológicos. Nos parece que la CELAC, encabezada por (el presidente de Argentina) Alberto Fernández, podría consolidar un gran foro de la integración latinoamericana sin ideologías”, aseveró.

El Grupo de Puebla asegura que lo de la CELAC, es una propuesta totalmente diferente, dado que su objetivo ya no es impulsar mecanismos de integración como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la cual fue definida como “ideológica” por algunos especialistas y líderes políticos.

Ahora le dicen no a los “clubes ideológicos”, que siempre potenciaron

Aníbal García Fernández, integrante del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) y magíster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo a la Agencia Sputnik que la izquierda aprendió de sus errores pasados.

“La izquierda aprendió que no puede impulsar modelos ideológicos de integración. Eso es lo distintivo que le aportó México a la CELAC, intentar buscar por otro lado la integración de América Latina, no centrarse en las coincidencias ideológicas, sino resolver problemas estructurales e intentar ver cuáles son las fortalezas que aporta cada país”, afirmó García Fernández.

Pero parecen ser solo frases para intentar que países con firmes convicciones democráticas no se vayan de la CELAC, como ocurrió con la UNASUR, porque por otro lado desde el Grupo de Puebla, señalan que “de esta forma, la CELAC adquiere una nueva relevancia, impulsada por los gobiernos progresistas de México, Argentina y Bolivia, a los que se podrían unir Chile, Brasil y Colombia”, dicen y venden al pescado antes de pescarlo, descontando que en la próximas elecciones en Brasil y Colombia, podrìan ganar candidatos de izquierdas.

Muy hábilmente, desde el Grupo de Puebla, se cuidan de no mencionar como “progresistas” a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, que integran la CELAC, porque es improbable que países europeos y de otros puntos del planeta, quieran hacer negocios con Díaz-Canel, Maduro y Ortega.

El Foro de Sao Paulo, el hermano del Grupo de Puebla

Si bien el Grupo de Puebla, ahora reconoce que la izquierda regional ha creado “decenas de foros que son profundamente ideológicos”, entre ellos el llamado “Foro de Sao Paulo” (FSP), integrado incluso por casi los mismos miembros de ambas organizaciones, no menciona el decidido apoyo de Nicolás Maduro a las acciones desestabilizadoras del FSP, cuando en 2019 en medio de manifestaciones violentas en Ecuador, Chile y Colombia, decía el chavista: “Al Foro de São Paulo le puedo decir, desde Venezuela, estamos cumpliendo el plan, va como lo hicimos, va perfecto, ustedes me entienden… Foro de São Paulo, el plan va en pleno desarrollo, victorioso. Todas las metas que nos hemos propuesto en el Foro las estamos cumpliendo una por una”, aseveró el chavista. Más claro imposible.

Conviene recordar las directrices del Foro de São Paulo emanadas de la reunión en Managua en 2017, donde se presentó la resolución que expresa textualmente:

“La izquierda debe proponerse la toma de todas las instituciones y no solamente la presidencia o las diputaciones. Es importantísimo la toma del poder judicial, los aparatos militares y los medios de comunicación”

Agrega el documento del Foro: “La izquierda debe proponerse tomar todos los espacios posibles de radio, prensa y televisión, aunque sea a nivel de programas pagados para erosionar a los partidos de derecha y propagandizar nuestro proyecto, a nivel local, nacional e internacional, entendiendo que todo ciudadano, independientemente de sus posiciones políticas, es objeto y sujeto de nuestra atención y para los cuáles siempre tiene que haber un discurso, de lo contrario seguiremos perdiendo el tiempo dirigiéndonos solamente a los sectores convencidos y desde una posición más sectaria que educativa”.

Aunque el Grupo de Puebla trate de tomar distancia del Foro de Sao Paulo, es una actitud falsa; ambos son el mismo perro con diferente collar.


Vía equipo de investigación periodística de ICN Diario

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