La estrecha y controvertida relación de José Luis Rodríguez Zapatero con el chavismo durante más de una década ha saltado a la primera línea judicial. La Audiencia Nacional lo ha citado a declarar como investigado el próximo 2 de junio por presuntos delitos de blanqueo de capitales, integración en organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el marco del caso Plus Ultra.
La investigación de la UDEF apunta a que parte de los fondos rastreados en el rescate de 53 millones de euros a la aerolínea hispano-venezolana tendrían posible origen en operaciones vinculadas a Venezuela y la petrolera estatal PDVSA, el corazón de la corrupción del régimen de Nicolás Maduro.
Dos décadas de vínculos con el chavismo
Desde que abandonó la Moncloa en 2011, Zapatero ha mantenido una intensa relación con el régimen venezolano. Ha realizado decenas de viajes a Caracas y se ha posicionado como principal facilitador de diálogo entre Maduro y la oposición, un rol que la oposición venezolana y buena parte de la comunidad internacional han calificado de sesgado y legitimador del chavismo.
Su cercanía es tal que el propio expresidente ha admitido públicamente su amistad personal con Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, figuras centrales del régimen.
Estas relaciones no se limitan al ámbito político. Las investigaciones judiciales españolas han sacado a la luz posibles negocios y comisiones vinculados a PDVSA. El caso más emblemático es el de Raúl Morodo, exembajador de Zapatero en Venezuela, condenado por ocultar millones de euros cobrados de la petrolera estatal por “servicios irreales”.
Además, el exasesor de José Luis Ábalos, Koldo García, ha acusado directamente a Zapatero de enriquecerse con operaciones de petróleo y oro venezolano a través de PDVSA.
Del “diálogo” al escrutinio judicial
Los procesos de diálogo promovidos por Zapatero entre 2016 y 2017 (y posteriores) fueron duramente criticados por la oposición venezolana, que los consideró maniobras dilatorias que permitieron a Maduro ganar tiempo mientras avanzaba la represión y el control institucional.
Ahora, esa larga relación con el chavismo se entrecruza con la investigación del caso Plus Ultra, aerolínea con fuertes nexos venezolanos. La UDEF indaga si parte del dinero blanqueado procede de la corrupción asociada al régimen.
Zapatero ha negado siempre cualquier cobro irregular o beneficio personal por sus gestiones en Venezuela, insistiendo en que su labor ha sido estrictamente humanitaria y pro bono, centrada en la liberación de presos y la búsqueda de acuerdos.La imputación de hoy convierte a Zapatero en el primer expresidente del Gobierno español investigado por corrupción en democracia. La causa sigue abierta y bajo secreto parcial. Su declaración del 2 de junio será clave para esclarecer hasta qué punto sus vínculos con el chavismo trascienden lo político y entran en el terreno económico y judicial.


