En un giro inesperado, el régimen de Alexandr Lukashenko liberó este sábado a 14 presos políticos, entre ellos Sergei Tijanovski, emblemático líder opositor encarcelado desde 2020. La noticia fue confirmada por su esposa y referente de la oposición en el exilio, Svetlana Tijanovskaya, quien celebró el reencuentro desde Vilna, capital de Lituania.
“Mi marido Sergei ha sido liberado. Es difícil describir la alegría que siento en mi corazón”, expresó Tijanovskaya en sus redes sociales, tras más de cinco años de separación forzada por la represión estatal.
Junto a Tijanovski fueron excarcelados Natalia Dúlina, Akijiro Gaevski-Janada, Galina Krasniánskaya, Ígor Kornei, Kiril Balajonáu, Ígor Losik, Serguéi Sheleg, entre otros activistas, periodistas y defensores de derechos humanos, quienes habían sido detenidos entre 2020 y 2024 por su oposición al régimen.
La liberación se produce en un contexto de negociaciones diplomáticas discretas, impulsadas por la mediación de actores internacionales, incluyendo a Estados Unidos. Svetlana Tijanovskaya agradeció expresamente al presidente Donald Trump y al enviado especial para Ucrania, Keith Kellogg, por su papel decisivo en este proceso. También reconoció el apoyo de los aliados europeos, especialmente Lituania, país que ha ofrecido refugio a los liberados.
El ministro de Exteriores lituano, Kestutis Budrys, confirmó que los excarcelados “se encuentran a salvo y están recibiendo la atención adecuada”. Budrys destacó el rol fundamental de Washington en las negociaciones, y exhortó a seguir presionando por la liberación de los más de 1.275 presos políticos que continúan encarcelados en Bielorrusia.
Tijanovski, arrestado en 2020 mientras intentaba postularse a las elecciones presidenciales, fue condenado a 18 años de prisión por supuesta incitación a disturbios. Su caso se convirtió en símbolo de la brutal represión desatada tras los comicios fraudulentos que extendieron el mandato de Lukashenko, en el poder desde 1994.
La reunión de Kellogg con Lukashenko este sábado en Minsk fue interpretada como parte de una estrategia diplomática más amplia. El enviado estadounidense destacó la importancia de reducir tensiones regionales y promover soluciones negociadas, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania. Por su parte, Lukashenko defendió su derecho a dialogar directamente con Estados Unidos y garantizó la seguridad del diplomático durante su visita.
El asistente de Kellogg, John Cole, publicó en la red X: “El firme liderazgo del presidente Trump resultó en la liberación de 14 prisioneros de Bielorrusia hoy. Gracias al gobierno lituano por su cooperación y asistencia; siguen siendo un verdadero amigo y aliado”.
Observadores internacionales ven este gesto como parte de una incipiente estrategia de deshielo en Europa Oriental, aunque con múltiples desafíos por delante. Bielorrusia sigue bajo vigilancia de la comunidad internacional por la persistente represión, las condiciones inhumanas en sus cárceles y su alineación con Moscú en el conflicto ucraniano.
El reencuentro entre Sergei Tijanovski y Svetlana Tijanovskaya no solo representa una victoria personal, sino también un rayo de esperanza para cientos de familias separadas por razones políticas. La oposición democrática en el exilio y los defensores de derechos humanos insisten en que este paso debe ser el inicio de una liberación más amplia, así como de una transición hacia el respeto de las libertades fundamentales en Bielorrusia.


