Miguel Díaz-Canel Bermúdez, líder del régimen cubano, aseguró este jueves que habló con Delcy Rodríguez, a cargo del régimen venezolano desde la captura de Nicolás Maduro, para reiterarle su condena al operativo militar estadounidense del 3 de enero y mostrarle su apoyo.
«Sostuve conversación telefónica con la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Reiteré nuestra enérgica condena a la agresión militar de Estados Unidos y el secuestro del presidente Constitucional Nicolás Maduro y la compañera Cilia Flores», escribió Díaz-Canel en un post en su cuenta de X.
Díaz-Canel, cabe aclarar, le ha otorgado una legitimidad a Maduro que Estados Unidos y varios sectores internacionales rechazan luego de que fuera derrotado en las elecciones presidenciales de 2024 por Edmundo González, pero, de igual manera, se reeligiera con fraude demostrado entonces por la oposición.
«Le manifesté (a Rodríguez) nuestro respaldo y solidaridad con la Patria de Bolívar y Chávez, su pueblo y el gobierno bolivariano; así como la decisión de continuar fortaleciendo las históricas relaciones de hermandad y cooperación», agregó Díaz-Canel.
La publicación de Díaz-Canel se conoce en medio de una intensa presión de Estados Unidos —que persiste tras la captura de Maduro—a Venezuela, país al que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que administraría luego de la intervención en Caracas.
Trump ha advertido que, si Rodríguez no toma las decisiones «correctas», podría terminar con consecuencias «peores» que las de Maduro, y tampoco ha descartado un operativo militar, similar al de Venezuela, en Cuba.
Sin embargo, y aunque Rodríguez ha parecido cooperar por momentos con medidas como la excarcelación de algunos presos políticos en el país, el contacto con Cuba podría ocasionarle más problemas con Estados Unidos.
El régimen cubano, luego de la captura de Maduro en Caracas, confirmó la muerte de 32 militares cubanos que habrían sido dados de baja durante el operativo, lo que evidenció una cooperación que, según el propio Díaz-Canel, aún persiste.
Sostuve conversación telefónica con la Presidenta Encargada de #Venezuela, Delcy Rodríguez. Reiteré nuestra enérgica condena a la agresión militar de #EEUU y el secuestro del Presidente Constitucional Nicolás Maduro y la compañera Cilia Flores.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) January 22, 2026
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Yván y sus rusos
El canciller del chavismo, Yván Gil, corrió este jueves 22 de enero a reunirse con el embajador de Vladimir Putin en Caracas, Sergey Mélik-Bagdasárov, para buscar un poco de oxígeno diplomático y agradecer a Moscú tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.
A través de su cuenta en Telegram, el funcionario de la cúpula roja intentó vender el encuentro como una discusión sobre la «alianza de solidaridad» entre ambas naciones. En representación del tambaleante «gobierno bolivariano», Gil expresó su gratitud por lo que calificó como una defensa rusa de los principios de la ONU, aferrándose al viejo discurso de la «no injerencia» para condenar las acciones que sacaron a Maduro del poder.
Gil no perdió la oportunidad para victimizarse y manifestó su reconocimiento al rechazo del Kremlin ante lo que el régimen insiste en llamar el «secuestro» de Nicolás y su esposa Cilia Flores. Según la narrativa oficialista, la captura del líder chavista fue un acto ilegítimo, ignorando las acusaciones internacionales que pesaban sobre él.
En medio de la incertidumbre política, el vocero diplomático reafirmó la supuesta «sólida alianza estratégica» con Rusia. Gil aseguró que la cooperación se mantendrá en lo político y económico bajo el marco de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN), dejando claro que la amistad con Putin es una de las pocas cartas que le quedan al chavismo en el tablero internacional mientras la «presidenta encargada» intenta mantener el control.


