La moneda nacional de Irán, el rial, se desplomó el miércoles hasta alcanzar un mínimo histórico frente al dólar, mientras el precio del petróleo a nivel mundial superaba la barrera de los 100 dólares por barril. La inestabilidad económica se produce en medio de un estancamiento en las negociaciones de paz y la continuación de un bloqueo naval estadounidense que mantiene cerradas las rutas comerciales clave.
El rial iraní alcanzó las 1,8 millones de unidades por dólar estadounidense este miércoles. Tras haber mantenido una relativa estabilidad en las primeras semanas de la guerra —iniciada el pasado 28 de febrero—, la moneda comenzó un descenso acelerado hace dos días. Expertos advierten que esta caída alimentará una inflación ya galopante en un país que depende de las importaciones para obtener alimentos, medicinas y materias primas.
Aunque existe un frágil alto el fuego entre Irán, Estados Unidos e Israel, el bloqueo naval impuesto por Washington ha cortado los ingresos por exportación de crudo, la principal fuente de divisas del gobierno. Este nuevo choque cambiario supera el registrado en enero, cuando el rial pasó de 1,4 a 1,6 millones por dólar, desencadenando protestas nacionales.
En los mercados locales, la presión es evidente. En las últimas dos semanas, los precios de productos esenciales como la leche, el pan, el arroz y el aceite de cocina han subido drásticamente. El impacto se ha extendido al mercado laboral; informes del diario reformista Shargh señalan que al menos 1.200 trabajadores de fábricas textiles y de calzado en Rasht y Borujerd han sido despedidos tras el fin de sus contratos en marzo, ante la incertidumbre económica y la debilidad de la demanda.
A nivel internacional, el crudo Brent se cotizaba el miércoles por encima de los 113 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) superaba los 101 dólares. El alza responde a la parálisis en las conversaciones para reabrir el Estrecho de Ormuz, una vía por la que circula el 20% del crudo y gas natural licuado del mundo.


