El delcynato de Delcy Rodríguez, después de cuatro meses en el poder, anunció por primera vez la puesta en marcha de su plan económico que estaban esperando los mercados financieros y los actores económicos. Calixto Ortega Sánchez, vicepresidente Sectorial de Economía y gobernador ante el Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, explicó que consta de cuatro pilares: crecimiento económico, sostenibilidad fiscal, reforzar el sector monetario y financiero y reforzar la gobernanza.
De acuerdo con Ortega Sánchez, el primer pilar es «construir una economía que funcione para todos los venezolanos. Con un enfoque inicial en la recuperación de las industrias extractivas. El gobierno se ha comprometido en apoyar una diversificación estratégica del aparato productivo nacional hacia los sectores más competitivos, así como abordar la informalidad e informar la participación de todas las fuerzas productivas venezolanas en este esfuerzo».
El segundo pilar -según dijo durante su participación en la cuarta edición de la ExpoFedeindustria: «Visión global 2026» que se realizó en Caracas- se centra en «restablecer la sostenibilidad fiscal y garantizar que los recursos de la nación se gestionen de manera eficiente y responsable. Mediante una mayor capacidad de movilización de ingresos procedentes de las industrias extractivas y de otros sectores, nosotros como autoridades nos hemos comprometido a reforzar la prestación de los servicios públicos esenciales para la población y la economía nacional, desde los servicios sociales como la salud y la educación hasta las infraestructuras críticas como la energía, el transporte y las comunicaciones».
Ortega Sánchez enfatizó que «a la cuenta de la importante componente de inversión de esta agenda, la normalización de la situación de la deuda pública y la movilización de nuevo de nuevos financiamientos concesionales, serán fundamentales en esta etapa».
El tercer pilar es «reforzar el sector monetario y financiero con el objetivo de estabilizar la economía y proteger mejor a los ciudadanos venezolanos, en particular frente a la volatilidad de los precios y del tipo de cambio. En este sentido, el equipo económico, en coordinación con el Banco Central de Venezuela, tiene como objetivo controlar la dinámica de la inflación y estabilizar el tipo de cambio».
El cuarto pilar, según Ortega Sánchez, es «reforzar la gobernanza económica mediante el desarrollo de instituciones transparentes al servicio del pueblo venezolano. La estrategia del gobierno se basa en dos dimensiones clave: la formación inclusiva de políticas públicas y el fortalecimiento de la capacidad institucional».
«Nos sentimos muy honrados ante el potencial de nuestra economía y confiamos en nuestra capacidad para situarnos entre las naciones más prósperas de América Latina. Creemos firmemente que nuestro enfoque pragmático de políticas será clave para sortear los desafíos de corto plazo de la normalización, catalizar la recuperación económica y desplegar todo nuestro potencial de crecimiento y a medida que avanzamos. Seguimos agradecidos por el apoyo del sector industrial y acogemos con gran satisfacción la continua colaboración en el camino por delante», concluyó.


