Un nuevo capítulo de las grietas internas del chavismo quedó en evidencia este jueves. En un panel del Centro de Estudios Democracia Socialista (CEDES), el comunicador Mario Silva lanzó una crítica directa contra Diosdado Cabello: recordó que el 3 de enero, en plena madrugada, lo vio “con una enorme cara de derrota” y contrastó ese momento con el discurso beligerante que el número dos del PSUV manejaba hasta hace poco, cargado de amenazas de “fuego”, “confrontación” e “insurrección popular”.
Ahora, según Silva, el mismo dirigente aparece pidiendo calma y tranquilidad. La observación, difundida ampliamente por cuentas opositoras, alimenta la narrativa de que el oficialismo atraviesa una etapa de desgaste y reacomodos forzados, donde la épica revolucionaria cede terreno ante una realidad política más sobria y, para muchos, derrotista.
El episodio no es aislado. Forma parte de una serie de tensiones visibles dentro del chavismo que, lejos de resolverse con unidad, se expresan cada vez con mayor crudeza en foros, programas y redes.
Mario Silva le da con todo a Diosdado: “El 3 de enero, lo que veo en la madrugada es a Diosdado con una enorme cara de derrota”. Y ahora resulta que el mismo que hablaba de fuego, confrontación e “insurrección popular” aparece pidiendo calma y tranquilidad. ¿Cambio de estrategia… pic.twitter.com/W7Mtk6poEj
— freddyzur (@freddyzur) August 21, 2026


