En lo que ya se perfila como uno de los capítulos más cinematográficos de la saga posmadurista, el chavismo oficialista ha decidido que la mejor forma de procesar la foto de Delcy Rodríguez sonriendo junto a Donald Trump es… reírse de ella en privado y defenderla a gritos en público.
Primero apareció Mario Silva, el eterno presentador de la línea dura, preguntándole con cara de “esto es oro puro” a Diosdado Cabello si va a meter en Con el Mazo Dando la imagen de la presidenta interina posando con el mismo Trump al que durante años se le dedicaban horas de descalificaciones. El video circuló como “cine puro”, según el eufemismo que ya se ha vuelto hashtag oficioso.
🚨 | Esto es cine puro, hermanos. Mario Silva le pregunta a Diosdado si va a poner en el Mazo Dando la foto de Delcy con Trump. 😂🤣 pic.twitter.com/FYWgcHTyAT
— Juan Pablo González 🇻🇪 (@Juanegron) September 23, 2026
Horas después, el propio Diosdado subió al tarima de una concentrada “gran movilización” en Caracas para informar al país que a los críticos “les ha ardido a un gentío” y que, por tanto, lo más revolucionario que pueden hacer es “patalear, tirarse al piso, chillar” y, de ser necesario, “ponerse cremita”. El éxito de Delcy en la ONU, según el ministro, es tan contundente que no hay forma de taparlo.
Diosdado Cabello defendió este miércoles la participación de Delcy Rodríguez en la Asamblea General de la ONU y desestimó las críticas.
— VPItv (@VPITV) September 23, 2026
Incluso acusó a los detractores de Rodríguez y el chavismo de estar “ardidos” por la exposición internacional de la interina.
Cabello… pic.twitter.com/zRM4crPcLG
Así que el mismo aparato que durante casi tres décadas convirtió el antiimperialismo en religión de Estado ahora celebra una bilateral “histórica” con Washington, se burla internamente de la foto y, en la calle, acusa de ardidos a quienes señalan la contradicción. El discurso no se ha actualizado: se ha puesto filtro de Instagram y ha salido a pedir aplausos.
Mientras tanto, en las redes, el pueblo —ese que siempre está “en la calle respaldando”— observa cómo el Mazo y la cremita se convierten en los nuevos símbolos de una narrativa que ya no sabe si atacar al imperio o tomarse la foto con él. El chavismo, fiel a su tradición, sigue improvisando el guion sobre la marcha. Y esta vez el director de fotografía es Donald Trump.


