MP | Sin alfombra roja, sin representación de la Cancillería italiana ni altos dignatarios europeos en la pista de aterrizaje. Así fue la llegada de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la capital italiana para participar en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO.
Delcy fue a Roma y como el gobierno italiano no la recibió, mandó a su propia gente que le dieran la bienvenida jaja.
— Gustavo Cardenas (@gustav0cardenas) October 11, 2026
No pierden las mañas. pic.twitter.com/ffNL0C6gOy
Fotografías y videos difundidos en redes sociales mostraron el desolador panorama del arribo: ante la ausencia total de autoridades locales o gestos de bienvenida por parte del gobierno italiano, la comitiva que viajó desde Caracas tuvo que cumplir la doble función de cuerpo diplomático y público aplaudidor para simular un recibimiento de Estado que solo existió en el encuadre de sus propias cámaras.
Delcy envió a Roma a la comitiva en el YV1004 para que esperaran su llegada en el FAI Rent-a-Jet D-AUWE con flores en mano. https://t.co/i60mFFP7lk pic.twitter.com/1G6ywfamhW
— 𝘼𝙧𝙧𝙚𝙘𝙝𝙤 (@Arr3ch0) October 11, 2026
Las claves del espectáculo en Italia
Aislamiento a la vista: El vacío institucional en la alfombra de embarque reconfirmó el gélido trato de los gobiernos europeos hacia la cúpula que hoy administra Miraflores.
Auto-recepción pagada en viáticos: Miembros de su propia delegación y diplomáticos acreditados ante organismos internacionales en Roma debieron apostarse a la bajada de la escalinata para armar el pasillo de honor y aplaudir a la mandataria interina.
Redes no perdonaron: La escena generó una ola de comentarios y sátiras en plataformas digitales, donde usuarios tildaron el despliegue como «diplomacia de espejo» y un gasto superfluo en aviación oficial solo para alimentar un simulacro de reconocimiento internacional.


