El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país «no se rendirá» en el marco del conflicto en Medio Oriente y lanzó un desafío directo a las fuerzas militares de Estados Unidos desplegadas en el Mar Arábigo: «Si los estadounidenses son guerreros, que se enfrenten a nuestras valientes fuerzas militares».
Durante sus declaraciones, Pezeshkian acusó a Washington de realizar ataques contra infraestructura civil, el suministro de alimentos y medicamentos, así como de imponer un bloqueo a los puertos iraníes. No obstante, las autoridades estadounidenses sostienen que sus incursiones, documentadas por el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), están dirigidas de forma estricta contra objetivos militares y estratégicos del régimen.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió recientemente que el conflicto bélico podría concluir poco después de las elecciones de medio término fijadas para el 3 de noviembre. Sin embargo, desde Teherán descartaron un cierre rápido por la vía diplomática sin concesiones previas. Ebrahim Azizi, presidente de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, aseveró que el diálogo carece de sentido mientras la Casa Blanca no acepte la totalidad de las condiciones impuestas por Irán, entre las que se incluye el cese de los ataques y el cumplimiento del memorando de entendimiento firmado en junio para evaluar la reapertura del estrecho de Ormuz.
Crisis económica y gestiones en el foro BRICS
En el plano económico, Pezeshkian admitió ante el Foro Económico del grupo BRICS en Nueva Delhi que las sanciones y la guerra han colocado a Irán en una «fase crítica y peligrosa». Los indicadores reflejan la magnitud del impacto:
- Inflación: Alcanzó un 87,9% interanual en julio, con un alza del 128% en los precios de alimentos y bebidas.
- Comercio exterior: Las sanciones estadounidenses provocaron una caída del 35% en las exportaciones e importaciones iraníes.
Tensiones diplomáticas en el Golfo Pérsico
A la par de la cumbre del BRICS, Teherán impulsó un encuentro diplomático en Omán para abordar la crisis en el estrecho de Ormuz. La iniciativa contó con el rechazo explícito de Bahréin, cuyo Ministerio de Asuntos Exteriores se negó a participar argumentando que la estabilidad regional no se logra mediante «políticas de apaciguamiento» y exigió la libre navegación del paso marítimo.
Sin embargo, en el marco de la reunión en India, Pezeshkian sostuvo una reunión bilateral con el príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan. El encuentro constituyó el primer contacto presencial de alto nivel entre Irán y Emiratos Árabes Unidos desde el inicio de las hostilidades recientes, enfocado en contener la escalada militar y restablecer la estabilidad regional.
AFP, EFE


