Israel conmemora el tercer aniversario del 7 de octubre: Los tres años que siguieron: víctimas, destrucción y una paz frágil

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El 7 de octubre de 2023 marca el inicio de un punto de inflexión en el conflicto israelí-palestino y en el Medio Oriente. Ese día, Hamas y otros grupos armados palestinos lanzaron un ataque sorpresa coordinado desde la Franja de Gaza contra el sur de Israel, coincidiendo con la festividad judía de Simjat Torá.

MFM

Tres años después, el 7 de octubre de 2026, el saldo es de devastación humana, cambios geopolíticos profundos, un alto el fuego frágil y cicatrices permanentes en ambas sociedades.

El ataque del 7 de octubre de 2023

Alrededor de las 6:29 de la mañana, Hamas inició una ofensiva multifacética: miles de cohetes contra Israel, infiltraciones por tierra (rompiendo la valla fronteriza en decenas de puntos), mar y aire (parapentes motorizados). Cientos o miles de combatientes (estimaciones israelíes posteriores hablan de hasta 6.000 personas que cruzaron, incluyendo milicianos de élite Nukhba y otros) asaltaron bases militares, kibutzim (como Be’eri, Kfar Aza, Nir Oz), ciudades como Sderot y Ofakim, y el festival de música Nova cerca de Re’im.

El balance oficial israelí más consolidado apunta a aproximadamente 1.195-1.200 muertos (mayoría civiles israelíes, incluyendo mujeres, niños y ancianos, más extranjeros y fuerzas de seguridad) y 251 rehenes secuestrados y llevados a Gaza. Fue el día más mortífero en la historia de Israel y el ataque más letal contra judíos desde el Holocausto. Se documentaron asesinatos deliberados de civiles, toma de rehenes, torturas y violencia sexual. Hamas justificó el ataque como respuesta a la ocupación, el bloqueo de Gaza y otros agravios.

Israel declaró el estado de guerra, movilizó reservas y lanzó la Operación Espadas de Hierro (Iron Swords), con el objetivo de destruir las capacidades militares y de gobierno de Hamas, recuperar a los rehenes y evitar futuros ataques desde Gaza.

La guerra en Gaza y su expansión regional (2023-2025)

Israel impuso un asedio total, realizó intensos bombardeos aéreos y, a finales de octubre de 2023, una invasión terrestre. Hubo treguas temporales (la primera en noviembre de 2023 liberó decenas de rehenes a cambio de prisioneros palestinos). La ofensiva se extendió a Hezbolá en el Líbano (con intercambios de fuego intensos), ataques de los hutíes desde Yemen, y confrontaciones directas e indirectas con Irán (incluyendo ataques a instalaciones iraníes y respuestas).

Líderes clave de Hamas (como Yahya Sinwar) y de Hezbolá fueron eliminados. Las capacidades militares de los proxies iraníes se degradaron significativamente: Hamas y Hezbolá quedaron muy debilitados, y el programa nuclear iraní sufrió golpes. Según análisis posteriores, el “eje de resistencia” iraní quedó severamente mermado.

Víctimas en Gaza: Las autoridades sanitarias de Gaza (controladas por Hamas) reportan más de 74.000 muertos y alrededor de 175.000 heridos hasta finales de septiembre/principios de octubre de 2026 (cifras que no distinguen de forma sistemática entre civiles y combatientes; la ONU las considera generalmente fiables, aunque con limitaciones). Incluyen miles de niños y mujeres. Gran parte de la Franja quedó destruida; la crisis humanitaria (desplazamiento masivo, hambruna, enfermedades) fue extrema.

Víctimas israelíes: Además de los del 7 de octubre, más de 900-1.000 soldados y policías murieron en operaciones posteriores, elevando el total israelí a alrededor de 1.800 fallecidos.

Los 251 rehenes: la mayoría fueron liberados en intercambios (principalmente 2023 y 2025), rescatados o recuperados (vivos o muertos). Los últimos rehenes vivos se liberaron en el marco del alto el fuego de octubre de 2025; el último cuerpo (el de Ran Gvili) se recuperó en enero de 2026. Ninguno permanece en Gaza.

El alto el fuego de octubre de 2025 y la situación actual (2026)

En octubre de 2025 se alcanzó un alto el fuego mediado por EE.UU. (bajo la administración de Donald Trump), que detuvo los combates mayores, aseguró la liberación de todos los rehenes restantes y estableció un “Board of Peace” (Consejo de Paz) como administración de transición. Israel se retiró a una “línea amarilla” controlando inicialmente alrededor del 53% de Gaza (posteriormente expandido a cerca de dos tercios). Hamas retiene el control de la zona restante, donde viven la mayoría de los casi 2 millones de habitantes en condiciones precarias (tiendas, ruinas).

El alto el fuego es frágil: Israel continúa operaciones selectivas contra militantes de Hamas, y se reportan más de 1.400-1.500 muertos palestinos desde entonces (según autoridades de Gaza). Hamas no se ha desarmado plenamente; se han propuesto roadmaps de desarme y transferencia de control a un gobierno tecnocrático, pero el progreso está estancado. Hay planes de reconstrucción (por ejemplo, un blueprint de 2.450 millones de dólares), pero dependen de la seguridad y la gobernanza.

Israel se prepara para elecciones (previstas para finales de octubre de 2026). Netanyahu sigue en el poder y mantiene una línea dura: no habrá gobierno de Hamas en Gaza y se continuará perseguindo a los responsables del 7 de octubre (se estima que de unos 6.000 infiltrados, 4.000 han sido eliminados).

Legado a tres años

  • En Israel: Trauma colectivo profundo, duelo por las víctimas y rehenes, debate sobre fallos de inteligencia y seguridad previos al ataque, polarización política y conmemoraciones masivas (ceremonias oficiales, vigilia en el sitio del festival Nova, actos en Tel Aviv).
  • En Gaza: Destrucción generalizada, crisis humanitaria persistente, población desplazada y sin perspectivas claras de reconstrucción o futuro político.
  • Regionalmente: Debilitamiento de los proxies iraníes, mayor influencia de mediadores como EE.UU., Qatar y Egipto, y un mapa de seguridad alterado. El conflicto se expandió temporalmente a múltiples frentes, pero el foco principal permanece en Gaza.

El 7 de octubre de 2023 no solo fue un ataque terrorista de magnitud histórica, sino el detonante de una guerra que transformó el Medio Oriente. Tres años después, los rehenes han regresado, Hamas está muy debilitado y el combate a gran escala se detuvo, pero la paz durable, la reconstrucción y una solución política siguen elusivas, con ambos pueblos marcados por pérdidas irreparables.

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