La trama resulta extraña, pero todo lo que rodea a Irán y a Israel suele serlo. Según el diario The New York Times, el Gobierno de Benjamín Netanyahu, con la luz verde de Donald Trump, habría avanzado en un plan de cambio de régimen en el país persa en connivencia con el expresidente Mahmoud Ahmadinejad.
El Mosad, servicio secreto exterior de Israel, se habría ocupado de contactar y reunirse en varias ocasiones con Ahmadinejad para coordinar los pasos a seguir en una operación arriesgada que, finalmente, ha fracasado con la detención y arresto domiciliario del iraní que durante sus dos gobiernos consecutivos había impulsado el desarrollo de uranio enriquecido y embestido con energía contra Israel.
‘The New York Times’ (NYT) cita a cuatro altos funcionarios iraníes que le habrían suministrado la información del plan con detalle y confirmado que la Guardia Revolucionaria mantiene arrestado al que fuera presidente de Irán entre 2005 y 2013.
El periódico asegura que Israel pagó de forma secreta parte de los gastos de alojamiento y viajes del expresidente en el exterior, donde agentes israelíes se reunieron con él.
De acuerdo con el rotativo, uno de los objetivos de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero era favorecer un cambio de régimen e instalar a Ahmadinejad como nuevo líder del país.
Eliminar a los escoltas y el carro blindado
El diario añade que el mismo día en que comenzó la ofensiva, un ataque aéreo israelí alcanzó el complejo residencial de Ahmadinejad para eliminar a sus guardaespaldas y destruir su vehículo blindado.
Poco después, un automóvil conducido por agentes del Mosad, lo habría evacuado del lugar, según funcionarios estadounidenses e israelíes citados por el periódico.
El pasado mes de marzo, la revista The Atlantic, como recuerda Efe, ya había apuntado que la operación tenía como objetivo sacar a Ahmadinejad de las restricciones de movimiento impuestas por las autoridades iraníes.
Según el NYT, las autoridades iraníes descubrieron los contactos de Ahmadinejad con Israel y la Guardia Revolucionaria lo puso bajo arresto domiciliario.
Ahmadinejad llevaba meses sin aparecer en público hasta el pasado lunes, cuando asistió al cortejo fúnebre del ex líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, abatido durante el primer día de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Durante su presidencia, Ahmadinejad destacó por su retórica contra Israel y por impulsar el programa iraní de enriquecimiento de uranio.
Dos antiguos colaboradores del exmandatario afirmaron al NYT que su principal motivación siempre fue conservar el poder, más que obtener beneficios económicos.
Ahmadinejad dejó el cargo en 2013 tras alcanzar el máximo de dos mandatos presidencial que permite el sistema político iraní.


