El ex presidente colombiano Iván Duque salió en defensa de Álvaro Uribe, quien fue condenado por abuso de proceso y soborno, afirmando que Uribe es inocente y que el proceso judicial estuvo lleno de irregularidades. Esta postura refleja una profunda división política en el país, mientras Uribe se convierte en el primer ex presidente convicto en la historia de Colombia.
Álvaro Uribe, una figura central en la política colombiana conocida por sus controvertidas conexiones con paramilitares de derecha, fue condenado recientemente por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal. Esta sentencia marca un hito legal significativo, dado que Uribe es el primer ex presidente en ser convicto en la historia de Colombia. A pesar de la evidencia presentada durante cuatro meses de juicio, Duque sostiene que no existen pruebas suficientes para sustentar la condena.
En un video publicado en su cuenta de X, Duque argumentó que Uribe no está solo y que millones de colombianos han visto probada su inocencia a lo largo de un proceso marcado por «irregularidades y infamias». Entre las irregularidades mencionadas se encuentran interceptaciones ilegales, el uso de testigos estrella altamente cuestionables y un cambio abrupto en la posición de la fiscalía, que inicialmente solicitó la preclusión del caso y luego cambió su postura.
La defensa de Duque ha generado reacciones encontradas. Mientras que los detractores de Uribe ven la condena como un acto de justicia por acusaciones de larga data, sus seguidores, liderados por figuras como Duque, consideran que se trata de una persecución política. Esta división podría influir en la percepción pública y internacional del sistema judicial colombiano, especialmente en un contexto donde históricamente se ha criticado por debilidades y niveles altos de impunidad, según informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Duque también hizo un llamado a las entidades internacionales de derechos humanos para que presten atención a lo que está ocurriendo en Colombia, sugiriendo que el caso de Uribe es un ejemplo de injusticia. Esta estrategia podría ser un intento de desafiar la legitimidad de la condena, aprovechando la influencia histórica de Uribe y la red política de Duque.
La condena de Álvaro Uribe no solo representa un momento crucial en la historia judicial de Colombia, sino también un punto de inflexión en el panorama político del país. La defensa de Iván Duque subraya las profundas divisiones que persisten, mientras que el futuro de Uribe y la percepción del sistema judicial colombiano permanecen en el centro del debate nacional e internacional.
@AlvaroUribeVel es inocente y no está solo. Su integridad ha sido evidente a lo largo de su vida pública y aún más en un proceso judicial lleno de irregularidades. Frente a un fallo sin pruebas, seguiremos acompañándolo en todas las instancias, nacionales e internacionales, que… pic.twitter.com/EkN834NYP6
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) July 29, 2025


