Un juez federal dictaminó que la administración del expresidente Donald Trump actuó ilegalmente al deportar a Kilmar Abrego García, un residente de Maryland, a El Salvador, y ordenó su retorno a Estados Unidos antes de las 23:59 del lunes, según documentos judiciales citados por USA Today, The Washington Post y NBC Washington.
La decisión fue emitida por la jueza de distrito Paula Xinis, quien calificó la deportación como un “acto ilegal”. Abrego García, de 29 años, fue arrestado por agentes de inmigración cerca de su domicilio en Beltsville, en el condado de Prince George’s, el pasado 12 de marzo y deportado tres días después, a pesar de contar con una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión del país.
El Departamento de Justicia reconoció en audiencia que la deportación fue un “error administrativo”. Según documentos presentados por la defensa, el hombre fue trasladado a una prisión en El Salvador conocida por albergar a miembros de pandillas, lo que contraviene la protección que se le había otorgado bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, debido a su temor fundado de persecución en su país de origen.
Abrego García había llegado a Estados Unidos tras huir de la violencia de pandillas en San Salvador, donde el grupo Barrio 18, rival de MS-13, extorsionaba a su familia por su negocio de pupusas y lo presionaba para unirse a la organización. En 2019, fue arrestado mientras buscaba trabajo en Hyattsville, Maryland, tras un informe confidencial que lo vinculaba con MS-13. Sin embargo, sus abogados sostienen que nunca existieron pruebas concretas y que fue exonerado de las acusaciones.
Pese a esta orden judicial, el gobierno lo deportó amparándose en la Ley de Enemigos Extranjeros (Alien Enemies Act). La agencia ICE reconoció que la remoción se realizó “de buena fe”, aunque constituía un “exceso administrativo”.


