Karma: Petrolero que aconsejó a la CIA mantener al chavismo en el poder, alega ahora que está siendo excluído y cuestiona al bolichico

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Ali Moshiri pasó buena parte de su carrera construyendo relaciones con el poder venezolano. Ahora pretende utilizar ese conocimiento para regresar al negocio petrolero del país, pero su empresa está encontrando obstáculos precisamente en el nuevo escenario político que se está formando en Caracas.

Informe Orwell

Moshiri, antiguo responsable de las operaciones latinoamericanas de Chevron y actual CEO de Amos Global Energy, afirma que cuenta con aproximadamente $2.000 millones comprometidos por unos 15 inversionistas para desarrollar campos petroleros y reconstruir infraestructura venezolana.

Sin embargo, sostiene que el nuevo régimen venezolano está dejando su propuesta en segundo plano.

«No hay proceso, no hay sentido de urgencia», dijo Moshiri a Bloomberg antes de viajar nuevamente a Caracas para intentar reunirse con funcionarios de PDVSA y con la dictadora interina Delcy Rodríguez.

La disputa revela algo más profundo que una diferencia entre dos empresarios: la competencia por determinar quién controlará la próxima etapa de la industria petrolera venezolana.

Moshiri dice estar listo para invertir, pero Caracas no responde

Moshiri afirma que dispone de $500 millones que podría invertir inmediatamente y que lleva aproximadamente una década evaluando activos venezolanos.

Su equipo ya firmó un memorando de entendimiento sobre uno de siete campos petroleros que pretende desarrollar. En conjunto, calcula que esos activos podrían llegar a producir unos 200.000 barriles diarios, aproximadamente una quinta parte de la producción actual de Venezuela.

También pretende invertir hasta $1.000 millones en la rehabilitación del complejo José Antonio Anzoátegui, uno de los principales centros de procesamiento y exportación petrolera del país.

Su argumento es sencillo: Venezuela necesita capital, pero también necesita operadores con experiencia para convertir sus enormes reservas en producción efectiva.

Y es precisamente ahí donde Moshiri lanza una de sus críticas más relevantes.

Moshiri cuestiona la capacidad de Alejandro Betancourt

Según Bloomberg, el empresario también puso en duda la capacidad de North American Blue Energy Partners para aumentar significativamente la producción de los campos venezolanos que controla.

La compañía, vinculada al bolichico venezolano Alejandro Betancourt, participa en el nuevo esquema mediante el cual Washington pretende acelerar la recuperación de la producción petrolera.

Moshiri fue tajante al evaluar sus capacidades operativas. Según Bloomberg, considera que la empresa no cuenta con la experiencia necesaria para afrontar la complejidad de los 17 campos que le fueron asignados.

«No creo realmente que tengan la capacidad», afirmó.

El cuestionamiento es especialmente relevante porque el principal problema de Venezuela no es la falta de petróleo en el subsuelo. El país posee algunas de las mayores reservas del mundo. El problema es convertir esas reservas en producción comercial estable.

Eso requiere infraestructura, electricidad, diluyentes, oleoductos, terminales, equipos, personal especializado y décadas de experiencia operativa.

Moshiri sostiene precisamente que su grupo posee una ventaja que los nuevos participantes no tienen: lleva años estudiando los campos venezolanos.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Informe Orwell

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