urante una audiencia en el Senado de Estados Unidos, Marshall Billingslea, exsecretario para la Financiación del Terrorismo del Departamento del Tesoro, afirmó recientemente que Hezbollah ha ampliado su presencia en Venezuela bajo el gobierno de Nicolás Maduro. En paralelo, reportes de inteligencia citados por medios colombianos trazan una convergencia operativa entre este grupo terrorista libanés, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el denominado Cartel de los Soles, señalado por Washington como una red criminal en la que participarían oficiales venezolanos de alto rango.
Según Billingsle, durante la presidencia de Hugo Chávez, la milicia libanesa respaldada por Irán, habría establecido un “centro de entrenamiento paramilitar en la isla Margarita”. El exfuncionario agregó que bajo el gobierno de Maduro, “el control, la amplitud y profundidad de la presencia de Hezbollah en Venezuela se expandió drásticamente”.
Billingslea también afirmó que, entre 2010 y 2019, el organismo de identidad de Venezuela otorgó pasaportes y documentos de ciudadanía a miembros de Hezbollah y a ciudadanos provenientes de Líbano, Siria e Irán. Según sus declaraciones, “los funcionarios del régimen proporcionaron pasaportes venezolanos a más de 10.400 personas de estos tres países”. Aunque no dispone de cifras actualizadas, aseguró que miembros de la oposición venezolana estiman que el número total supera los 20.000.
El exfuncionario señaló que “algunos de los titulares de estos pasaportes” habrían ingresado ilegalmente a Estados Unidos. Agregó que, según reportes de prensa saudíes publicados en abril, cerca de 400 comandantes de Hezbollah habrían recibido la orden de abandonar el Líbano y trasladarse a Sudamérica, con destino específico a Venezuela.
Aunque reconoció no tener evidencia directa de que el gobierno de Maduro esté entregando pasaportes a estos combatientes, sostuvo que el historial del régimen sugiere una disposición a colaborar.
Un elemento clave es que los ciudadanos con pasaporte venezolano deben tramitar una visa para ingresar legalmente a Estados Unidos. Por tanto, contar con el documento no garantiza el acceso: implica además eludir los mecanismos de control migratorio y de seguridad establecidos por las autoridades estadounidenses.
Hezbollah y narcotráfico
De acuerdo con informes de inteligencia elaborados por unidades de análisis regional en América Latina, citados por el diario El Tiempo y la revista Cambio de Colombia, el ELN se ha transformado en un actor transnacional vinculado a estructuras en Venezuela y a Hezbollah, que habría pasado a formar parte de las redes de tráfico de drogas.
Uno de los informes citados por El Tiempo sostiene que los cargamentos de cocaína salen de puertos venezolanos como La Guaira y Puerto Cabello “hacia África Occidental, con destinos como Guinea-Bissau, Cabo Verde, Nigeria y Camerún, antes de llegar a Europa. Hezbollah, a través de empresas fachada iraníes registradas como exportadoras de productos agrícolas y textiles, actúa como intermediario financiero y logístico en esta ruta”.
Según el reporte citado por Cambio, estas compañías fachada “encubren el tráfico de cocaína y el lavado de dinero, utilizando vuelos de la aerolínea iraní Mahan Air para mover recursos financieros y posiblemente cargamentos de droga entre Venezuela, África y Medio Oriente”.
Las unidades de inteligencia, afirma El Tiempo, también advierten la participación de redes financieras vinculadas a Hezbollah y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán que utilizan a Venezuela “como plataforma para operaciones de lavado de activos y financiamiento de actividades militares en Gaza, Líbano y Siria”.
El ELN en clave regional
Según datos de inteligencia militar colombiana, citados en un informe de 2024 de la Fundación Paz y Reconciliación, el ELN cuenta con unos 5.900 combatientes, de los cuales cerca de 950 operarían en territorio venezolano.
Los informes de inteligencia fechados entre febrero y mayo de 2025, a los que accedió El Tiempo, advierten que la articulación entre el ELN, el régimen de Maduro y redes criminales vinculadas al narcotráfico se han ampliado convirtiendo al grupo colombiano en un “aliado estratégico” del gobierno venezolano.
Según ese material, el ELN, bajo el liderazgo de Antonio García, Pablo Beltrán y Pablito, estaría operando como brazo armado del régimen y del llamado Cartel de los Soles, una estructura que Estados Unidos define como criminal y acusa a Maduro de dirigirla. De acuerdo con Insight Crime, el Cartel de los Soles se asemejaría a una red de corrupción en la que militares y políticos venezolanos facilitarían el tránsito de narcóticos.
El ELN, dice el informe, cumple un rol estratégico en la protección de actividades ilícitas vinculadas al tráfico de drogas, oro y combustible en la frontera colombo-venezolana. El análisis indica que el grupo mantiene presencia consolidada en los estados venezolanos de Apure, Táchira y Zulia, desde donde controla corredores de producción de coca, zonas mineras y rutas de contrabando.
El reporte identifica a tres oficiales venezolanos como piezas clave en la articulación operativa entre el ELN y las Fuerzas Armadas venezolanas. Según ese informe, habrían facilitado apoyo logístico, provisión de armamento y coordinación táctica, consolidando el control territorial en zonas sensibles como Arauca, Apure, Catatumbo y el eje fronterizo entre La Guajira y Zulia.
Además, fuentes de inteligencia advierten sobre vínculos operativos entre el Cartel de los Soles y dos de las principales organizaciones criminales de Brasil: el Primer Comando da Capital y el Comando Vermelho. Según uno de los documentos, estas redes utilizan rutas terrestres y fluviales que conectan Venezuela con los puertos brasileños de Santos y Paranaguá, desde donde se consolida la exportación de cocaína hacia África y Europa.
Tropas en la frontera
En medio del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, frente a las costas venezolanas, como parte de lo que denomina una operación antinarcóticos, Maduro anunció la movilización de tropas hacia la frontera con Colombia con el objetivo de combatir el tráfico de drogas y a los grupos armados.
El pasado 16 de octubre, Maduro anunció que reforzaría la presencia militar en la frontera de 2.200 kilómetros. Previamente, en septiembre, había ordenado el despliegue de 15.000 efectivos en la zona. Sin embargo, hasta el momento no se han reportado enfrentamientos con el ELN ni la captura de alguno de sus comandantes.
El pasado 2 de octubre, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, aseguró que fueron destruidos dos campamentos del ELN y las FARC en territorio venezolano.
“Se han pasado para acá en la región de los Pijiguaos (estado Bolívar de Venezuela), unos grupos terroristas, narcotraficantes, del ELN y de las FARC, con nombre y apellido”, declaró el ministro de Defensa. “Pretenden permanecer en territorio venezolano dedicados todos al tráfico de droga (…), aquí en Venezuela tendrán una respuesta contundente”, aseguró.


