La liberación de varios presos políticos, una vez que se firmó en Barbados el acuerdo entre el Gobierno y un sector de la oposición, demuestra que en Venezuela hay presos políticos y son usados como rehenes o piezas de canje según conviene a los intereses del régimen de Nicolás Maduro. Wilder Ánderson Vásquez Velásquez ya tenía días con la boleta de excarcelación por pena cumplida. La doctora Mariana Barreto no estaba presa desde el 2019, solo estuvo unos días en 2023 por el incidente en una estación de combustible. El diputado Juan Requesens cumplía casa por cárcel. Roland Carreño, Marco Garcés y Eurinel Rincón estaban tras los barrotes del Sebin y cárcel de mujeres.
Por: Sebastiana Barráez – Infobae
Dos de los liberados habían sido condenados por el caso de los drones o intento de magnicidio. Como lo especifica el último informe de la Misión de Determinación de los Hechos, encontraron elementos que indican la detención arbitraria de al menos 58 personas, además de “una política de Estado dirigida a silenciar, desalentar y anular la oposición al Gobierno”, sumando a ello los casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes reflejados por la Misión.
En el caso de la doctora Mariana Barreto Falcón, cuya fotografía ha corrido por las redes sociales, es importante destacar que no fue detenida en el 2019, ella solo estuvo detenida algunas semanas en una sede policial luego del incidente que se originó en una estación de combustible en junio 2023.
Roland y Requesens
Uno de los liberados, Roland Oswaldo Carreño Gutiérrez, militante y activista del partido Voluntad Popular, además de periodista, fue detenido el 26 de octubre de 2020, siendo acusado de lavado de dinero, conspiración, financiamiento al terrorismo y asociación, por lo que colocaron bajo custodia del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). En noviembre 2022, opinión 48/2022, el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, del Consejo de Derechos Humanos de Organización de Naciones Unidas (ONU), determinó que su detención era arbitraria.
En el caso del diputado opositor Juan Carlos Requesens Martínez, fue detenido la noche del 7 de agosto de 2018, horas después de su participación en la tribuna de oradores del parlamento, donde criticó con dureza la política de represión y asesinato del gobierno de Nicolás Maduro contra manifestantes, algunos muy jóvenes. Lo acusan por el intento de magnicidio en el caso de los drones, lo colocan bajo custodia del SEBIN durante dos años hasta que le dan casa por cárcel y, en agosto 2022, es condenado a 8 años de prisión.
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