La propaganda y el tratamiento ruso de la invasión a Ucrania se desliza en medios estatales de Venezuela

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Imagina estar en alguna ciudad de Venezuela, a 9.600 kilómetros de Ucrania, tratando de informarte sobre una guerra que no comprendes del todo y enciendes la televisión para ver el canal del Estado.

Por: Gustavo Ocando Alex – La Voz de América

Entonces, periodistas locales y reportes de medios extranjeros afines a Moscú describen el conflicto de acuerdo con la visión de un actor: Rusia.

No hablan de guerra ni de ocupación armada o invasión, sino de “operación especial”. Tampoco describen escenas vividas en el terreno ucraniano atacado.

En cambio, hablan de un gobierno ucraniano repleto de “neonazis” autoritarios, supuestamente dispuesto a usar armas de destrucción masiva, mientras dibujan a una Moscú altruista, cuya aspiración primordial es liberar a esa población de la opresión.

Sobran las declaraciones de los funcionarios del gobierno del presidente Vladimir Putin, pero hay pocas o ninguna sobre las autoridades ucranianas, a menos que se trate de noticias que enloden sus reputaciones e intenciones.

“Rusia ataca centro de instrucción de mercenarios en Ucrania. Rusia entrega más de 4.100 toneladas de ayuda humanitaria a Ucrania. Rusia denuncia que neonazis ucranianos asesinan diariamente a civiles en Mariúpol”. Titulares como esos abundan también en la versión digital del canal estatal venezolano VTV.

El uso de eufemismos, las citas exclusivas de Vladimir Putin y sus funcionarios, y una replicación “absoluta” de la narrativa del Kremlin caracterizan la cobertura que realizan los medios de comunicación del Estado venezolano y otros afines a propósito de la agresión armada a Ucrania, aseguran los expertos.

Los medios financiados por el gobierno de Nicolás Maduro, como Venezolana de Televisión y Telesur, están “completamente alineados con los códigos comunicacionales del Kremlin”, advierte León Hernández, docente universitario, investigador y directivo del Observatorio Venezolano de Fake News.

Hernández, autor de libros sobre periodismo y comunicación en Venezuela, explica que la prensa cercana al Palacio de Miraflores, epicentro del poder político, adoptó el uso de términos que suelen caracterizar a la retórica rusa en cuanto a la guerra.

“Hablan del supuesto régimen de Ucrania, cuando es un gobierno elegido en sistema democrático. Hablan de una supuesta amenaza de la OTAN para justificar la operación. Aquí, lo replican con todo el vigor”, expone.

La palabra “operación” o el término “conflicto complejo” desplazan en los noticieros estales a otros válidos, que describen mejor lo ocurrido en suelo ucraniano, como “invasión”, detalla Hernández a la Voz de América.

“Son reiterativos en el mensaje principal que ha utilizado el régimen de Vladimir Putin para decir que los ucranianos deben rendirse porque han sido secuestrados por una camarilla de neonazis. Esa es la constante”, asegura.

Cambios «petroleros» sutiles

El gobierno de Maduro ha manifestado en las últimas semanas “cambios sutiles” en su discurso sobre la guerra, a pesar de su persistencia en describir a Rusia como víctima de la OTÁN, observa Geoff Ramsey, director para Venezuela del centro de pensamiento Washington Office for Latin America (WOLA).

“Si bien mantiene esa retórica alineada con la versión rusa del conflicto en Ucrania, el gobierno de Maduro se ha ofrecido como mediador. Ha puesto más énfasis en la necesidad de un diálogo de paz”, expresa a la Voz de América.

Ramsey opina que esa nueva postura correspondería a “una dinámica donde Maduro está viendo cuánto podría beneficiarle distanciarse de Moscú”.

Ese matiz sobre la guerra coincide con la reunión de Maduro, a principios de marzo, con un grupo de altos funcionarios del gobierno del presidente estadounidense Joe Biden, entre ellos el embajador James Story.

El encuentro ocurrió en momentos en que la compañía Chevron hace lobby en Washington a fin de flexibilizar las sanciones contra Maduro y su industria petrolera para suplir el crudo ruso, vetado por Biden, con el venezolano.

Dos días después de la reunión de Maduro con voceros estadounidenses, el mandatario abogó en público por un diálogo entre Rusia y Ucrania para zanjar el enfrentamiento.

“Venezuela suma su voz a la paz, al diálogo, a que las resoluciones sean a través de mecanismos pacíficos. Nunca nos verán en las filas de la guerra en sí misma, o por la guerra”, dijo el presidente durante un congreso de su partido, el PSUV.

En el mismo discurso, hizo votos por la reactivación del diálogo con la oposición venezolana, detenido en Ciudad de México desde octubre del año pasado. “Si pedimos diálogo a Ucrania y Rusia, tenemos que dar el ejemplo”, indicó.

Caracas y Moscú afianzaron sus relaciones energéticas, militares y geopolíticas desde el fortalecimiento de las sanciones por el expresidente Donald Trump, entre 2017 y 2019, recuerda el directivo de WOLA para Venezuela.

Esos vínculos han permeado a lo comunicacional, acota. Considera que el desconocimiento de una realidad tan lejana como la ucraniana brinda a Maduro una ventana para ofrecer una versión “más desconectada de la realidad”.

“Quizás en Venezuela no hay mucho conocimiento profundo sobre Ucrania y eso le permite al gobierno de Maduro mentir aún más a su propia población”, dice.

Lea el análisis completo siguiendo este enlace a La Voz de América

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