El gobierno de Nicolás Maduro expresó su «categórico rechazo» a los que tachó de «comentarios sesgados» del portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, sobre las tensiones entre Caracas y Washington a raíz del despliegue militar estadounidense en el Caribe, informó el representante permanente del país suramericano ante la ONU, Samuel Moncada.
El diplomático leyó una carta entregada a Guterres en la que el gobierno de Nicolás Maduro critica las declaraciones del portavoz Stéphane Dujarric, quien hizo un llamamiento a la distensión tanto a Estados Unidos como a Venezuela.
La carta señala la «profunda consternación» por lo que considera una «grave desfiguración de los hechos» y una «equiparación inmoral entre el agresor y la víctima».
Asegura que no es Venezuela quien realiza «acciones hostiles, maniobras provocadoras e intimidatorias», ni quien despliega tropas y recursos militares, incluyendo un submarino con capacidad nuclear y el portaaviones más grande del mundo, cerca de Estados Unidos.
También afirma que «no es Venezuela la que ha llevado a cabo casi 20 ataques aéreos» contra pequeñas embarcaciones de pescadores, en los que más de 70 civiles han sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales.
El gobierno venezolano pide a Guterres «medidas inmediatas y públicas» para aclarar la situación, identificando la fuente de la escalada y condenando el despliegue militar estadounidense.
Además, solicita que se exhorte a la administración del presidente Donald Trump a retirar sus activos militares de la región y a que cesen las amenazas de uso de la fuerza.
El Pentágono anunció la operación “Lanza del Sur”, sin detallar objetivos, incrementando la tensión por las acciones contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental.
Desde agosto, Estados Unidos ha reforzado sus operaciones militares en estas zonas, desplegando buques de guerra y tropas para apoyar interdicciones marítimas.
El despliegue incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford, varios buques de guerra y el esfuerzo conjunto del Comando Sur, representando un aumento significativo de la presencia militar estadounidense en la región.

