La muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder del Tren de Aragua, anunciada este viernes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, representa un golpe significativo contra la cúpula de esta organización criminal transnacional. Sin embargo, las autoridades internacionales continúan la búsqueda activa de otros dos altos cabecillas que permanecen en libertad.
Según información oficial y reportes de inteligencia, los principales objetivos pendientes son Yohan José Romero, alias “Johan Petrica”, y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias “Giovanny” o “El Viejo”.
Johan Petrica: el cofundador en la sombra
Yohan José Romero, de 48 años, es señalado como uno de los cofundadores del Tren de Aragua junto a Niño Guerrero y Larry Álvarez Núñez (“Larry Changa”, detenido en Colombia). Las autoridades estadounidenses lo consideran clave en la expansión de la banda y su control sobre actividades ilícitas en el estado Bolívar.
Especialmente, se le vincula con el dominio de la zona minera de Las Claritas, donde el grupo ha operado minería ilegal de oro, extorsión y otras actividades criminales. El Departamento de Estado de EE.UU. ofrece una recompensa de hasta 4 millones de dólares por información que conduzca a su captura y/o condena.
Giovanny: el operador en Colombia
Giovanni Vicente Mosquera Serrano es considerado uno de los principales responsables de las operaciones del Tren de Aragua en Bogotá y otras zonas de Colombia. Según investigaciones, coordinó la absorción de bandas locales para fortalecer el control territorial, la extorsión y otras actividades delictivas.
En diciembre de 2024, Estados Unidos elevó la recompensa por su captura a 5 millones de dólares. Mosquera Serrano figura en la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI y enfrenta cargos por narcotráfico, conspiración para apoyar a una organización terrorista y otros delitos graves.
Un golpe histórico, pero la estructura persiste
Aunque la eliminación de Niño Guerrero —ocurrida en un ataque cinético del Comando Sur de EE.UU. en el estado Bolívar, con coordinación venezolana— debilita el liderazgo histórico del grupo, expertos advierten que el Tren de Aragua opera con células relativamente autónomas en varios países de América Latina y EE.UU.
La captura de Petrica y Giovanny se ha convertido en prioridad para desmantelar la organización, designada como grupo terrorista por Washington.


