Un informe de inteligencia revelado por Sebastiana Barráez señala que Vladimir Padrino López advirtió el 28 de diciembre de 2025 sobre la posibilidad de una acción militar estadounidense. Maduro desestimó la advertencia y mantuvo su confianza en intermediarios que le aseguraban que Washington no actuaría contra él ni contra su familia.
Nicolás Maduro habría recibido una advertencia explícita sobre la posibilidad de una operación militar de Estados Unidos apenas seis días antes de ser extraído de Venezuela, pero decidió desestimarla.
Así lo revela un informe de inteligencia al que tuvo acceso Infobae y que fue dado a conocer este 6 de septiembre por la periodista Sebastiana Barráez, especializada en asuntos militares venezolanos.
Según el documento, el 28 de diciembre de 2025 se produjo una reunión de alto nivel en la que participaron Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Vladimir Padrino López, Héctor Rodríguez, Domingo Hernández Lárez, José Luis Tremont Jiménez y los comandantes de los distintos componentes de la Fuerza Armada.
En ese encuentro, el entonces ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, planteó la posibilidad de un ataque militar estadounidense. Su recomendación fue concreta: suspender los permisos navideños, reforzar las unidades militares y elevar la actividad operacional de la Fuerza Armada en todo el territorio nacional.
Pero Maduro no consideró creíble la advertencia.
De acuerdo con el informe citado por Barráez, el entonces gobernante reaccionó con sorpresa y sostuvo que intermediarios que actuaban como lobbistas entre su gobierno y funcionarios estadounidenses le habían asegurado que no habría acciones militares contra las instituciones del Estado, ni contra él o su familia.
La posición de Maduro habría encontrado respaldo dentro de su círculo más cercano. Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez argumentaron que suspender los permisos navideños podía generar alarma dentro de la Fuerza Armada e incluso estimular levantamientos internos. Maduro, además, habría interpretado el despliegue estadounidense denominado Operación Lanza del Sur como una estrategia de presión y no como la preparación de una acción militar directa.
El resultado fue que la alerta del ministro de la Defensa no produjo el nivel de preparación que Padrino López había recomendado.
Seis días después, el 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses ejecutaron la operación que terminó con la extracción de Maduro y Cilia Flores de territorio venezolano.
El informe adquiere especial relevancia al considerar que quienes tenían entonces la responsabilidad de la defensa de Caracas ocupaban precisamente los cargos que debían responder ante una eventual operación militar.
Padrino López era ministro de la Defensa y máxima autoridad político-militar. Domingo Hernández Lárez estaba al frente del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), mientras que José Luis Tremont Jiménez dirigía el Comando de Defensa Aeroespacial (Codai). La cadena de mando se completaba, en el ámbito de la defensa aérea de Caracas, con el general Yonny Rodolfo Mora Soto.
Todos ellos terminarían fuera de sus posiciones. Según la información publicada por Barráez, Padrino López y Hernández Lárez fueron relevados por Delcy Rodríguez el 18 de marzo de 2026, mientras que Tremont Jiménez fue destituido horas después de la extracción de Maduro.
La otra dimensión de la historia
Pero el informe citado por Infobae plantea una cuestión todavía más significativa: la posibilidad de que, mientras dentro de Venezuela se discutía si la amenaza estadounidense era real, existieran conversaciones paralelas entre figuras del chavismo y funcionarios estadounidenses.
El documento menciona contactos previos entre funcionarios de la administración Trump y Diosdado Cabello. Según la información recogida por Barráez, esas comunicaciones habrían continuado incluso después del 3 de enero. Cabello habría recibido instrucciones de no activar mecanismos de represión ni movilizar las bases del PSUV o grupos de choque contra la oposición.
El propio informe sostiene que existían conversaciones entre figuras del chavismo y funcionarios estadounidenses destinadas a asegurar la continuidad del aparato de poder después de la salida de Maduro. Esa circunstancia, de ser confirmada, ayudaría a explicar por qué Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello minimizaron la advertencia de Padrino López.
La información también sitúa estos acontecimientos dentro de una serie de gestiones diplomáticas que se desarrollaban en paralelo. Según el informe, el Vaticano habría explorado una salida negociada para Maduro, con la posibilidad de asilo en Rusia y garantías ofrecidas por Vladimir Putin. La administración Trump habría rechazado esa alternativa y mantenido su exigencia de trasladar a Maduro a Estados Unidos para enfrentar los cargos de narcoterrorismo que pesaban sobre él.
Una alerta que quedó sin respuesta
La revelación de Barráez plantea, en definitiva, una pregunta sobre la estructura de poder que existía en Venezuela en los días previos al 3 de enero.
El ministro de la Defensa habría advertido sobre la posibilidad de una acción militar estadounidense. El jefe del Ceofanb y los responsables de la defensa aérea de Caracas estaban identificados. Y, sin embargo, la máxima autoridad política habría decidido confiar en las garantías transmitidas por intermediarios y en la interpretación de que el despliegue estadounidense era fundamentalmente una operación de presión.
Seis días después, la amenaza que Padrino López había planteado dejó de ser una hipótesis.
La operación estadounidense ocurrió.
Y, posteriormente, prácticamente toda la cadena de mando militar involucrada en la defensa de Caracas fue reemplazada.
Más allá de las responsabilidades individuales, el episodio deja una interrogante de fondo: ¿Maduro fue sorprendido por una operación militar que no esperaba, o recibió información suficiente para prepararse y decidió confiar en otros canales de comunicación con Washington?
El informe de inteligencia citado por Sebastiana Barráez no responde por sí solo esa pregunta. Pero sí aporta un elemento hasta ahora particularmente revelador: la posibilidad de una acción militar estadounidense fue discutida en la cúpula militar venezolana seis días antes de que ocurriera. Maduro fue advertido.


