El jefe de la diplomacia de Estados Unidos criticó al régimen cubano liderado por Miguel Díaz-Canel, ya que la administración de la isla es un “desastre” desde hace más de seis años
Por su parte, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, afirmó el jueves ante el Congreso que el Ejército estadounidense no se encuentra en preparativos para una toma de Cuba.
Donovan aclaró que Washington desplegaría tropas en caso de una “amenaza a la seguridad” de la Embajada estadounidense o de la base de Guantánamo, con el objetivo de “defender a los estadounidenses”.
Trump afirmó el domingo pasado que su administración mantiene contactos con el régimen de Cuba y señaló que “muy pronto” podría alcanzarse un acuerdo, aunque subrayó que la prioridad de Washington es primero el conflicto en Medio Oriente contra Irán.
“Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario”, afirmó el mandatario republicano. Agregó: “Estamos hablando con Cuba, pero vamos a tratar con Irán antes que con Cuba”.
Sus declaraciones se dan en un contexto de alta tensión bilateral, tras la imposición en enero por parte de Estados Unidos de un bloqueo petrolero sobre la isla y la interrupción de los suministros de crudo procedentes de Venezuela.
En semanas recientes, Trump advirtió que podría tomar control de la isla, ya sea de manera “amistosa” o por medios hostiles, y aseguró que el régimen de La Habana “caerá muy pronto” por la crisis humanitaria que se vive en el país.
Desde la capital cubana, el dictador Miguel Díaz-Canel confirmó la existencia de dichas conversaciones con representantes estadounidense, orientadas a buscar soluciones a las diferencias bilaterales.
En conferencia de prensa, Díaz-Canel indicó: “Funcionarios cubanos sostuvieron recientemente conversaciones con representantes del gobierno de EEUU para buscar, por la vía del diálogo, soluciones para las diferencias que tenemos. El objetivo es detectar los problemas bilaterales, cuáles son las vías, ver si hay voluntad de las partes y encontrar áreas de cooperación”.
Cuba enfrenta una de las peores crisis eléctricas desde la llegada al poder de los revolucionarios liderados por Fidel Castro hace 67 años. El lunes pasado, el Ministerio de Energía informó una “desconexión total” de la red nacional, tras semanas de apagones frecuentes, dejando a toda la isla en una oscuridad casi absoluta.
La mayor parte de la electricidad en el país se produce a partir de petróleo. Durante casi tres décadas, el suministro procedente de Venezuela resultó fundamental. Sin embargo, en enero, la administración de Donald Trump ordenó la suspensión de estos envíos tras la captura de Nicolás Maduro. Posteriormente, México también interrumpió sus despachos bajo presión estadounidense. Hasta la fecha, ningún otro país ha cubierto el déficit de petróleo en la isla.
EFE


