En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega expresó su solidaridad con los familiares de las personas desaparecidas en Venezuela y su reconocimiento al trabajo de defensores de derechos humanos y abogados que los acompañan.
El ministro Espen Barth Eide respaldó las preocupaciones del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, especialmente en relación con los casos ocurridos durante las elecciones presidenciales de julio de 2024. Subrayó que el número de casos pendientes en Venezuela casi se había duplicado, según el último informe del grupo.
Noruega también manifestó alarma por el aumento de desapariciones forzadas, el presunto uso excesivo de la fuerza contra manifestantes por parte de agentes estatales y los casos de asesinatos ilegales. Ante este escenario, instó al régimen de Nicolás Maduro a cumplir con las normas internacionales para evitar daños irreparables a las víctimas, y pidió respeto al derecho a la libertad de expresión y a la participación política pacífica de la ciudadanía.
A continuación, el comunicado íntegro:
«En este Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Noruega expresa su solidaridad y profundo respeto por los familiares de las personas desaparecidas, así como por las organizaciones, los defensores de los derechos humanos y los abogados que apoyan a estas víctimas.
Nos hacemos eco de las preocupaciones del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias con respecto a las desapariciones asociadas con las elecciones en Venezuela, incluidas las llamadas desapariciones a corto plazo cometidas durante y alrededor de las elecciones presidenciales de julio de 2024. Observamos que el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias informa que el número de ‘casos pendientes’ en Venezuela casi se ha duplicado durante el período del último informe. Estamos alarmados por el aumento del uso de desapariciones forzadas, presuntos casos de uso excesivo de la fuerza contra manifestantes por parte de agentes del Estado y ejecuciones ilegales, entre otras violaciones.
Instamos al gobierno venezolano a cumplir con el derecho internacional para evitar daños irreparables a las víctimas, particularmente en casos de desaparición forzada. Es inaceptable el aumento del uso de la desaparición forzada como arma para silenciar a los miembros de la oposición, a los que se perciben como tales, a los activistas en favor de la democracia y a los defensores y defensoras de los derechos humanos. La violencia política debe cesar de inmediato y se debe respetar el derecho del pueblo venezolano a la libertad de expresión y a la participación política pacífica.»