Un grupo de ciudadanos venezolanos difundió un comunicado en el que expresan su “profundo pesar” y solidaridad con las víctimas de los terremotos del 24 de junio, que dejaron cientos de muertos, miles de heridos y damnificados, especialmente en La Guaira y Caracas.
Sin embargo, el texto denuncia que el impacto de la tragedia no se debe solo al fenómeno natural, sino al “abandono” del Estado en su obligación de proteger a la población. Los firmantes critican la respuesta oficial por ser “tardía, ineficiente y desarticulada”, con falta de logística y coordinación en las primeras horas decisivas.
Destacan la “heroica” labor de la sociedad civil, voluntarios y rescatistas internacionales, mientras acusan al aparato oficial de obstaculizar los esfuerzos ciudadanos, priorizando control burocrático y político sobre el rescate de vidas.
El documento afirma que las capacidades institucionales para desastres fueron “sistemáticamente desmanteladas” durante décadas y exige rendición de cuentas a los poderes públicos. Concluye que Venezuela necesita un “cambio político” urgente hacia la democracia, con la restitución del orden institucional y el liderazgo de María Corina Machado como pieza clave para la reconstrucción.
El comunicado surge en medio de críticas generalizadas por la lentitud de la respuesta estatal y la activación de ayuda internacional.


