En la cumbre de Alaska del 15 de agosto de 2025, Vladimir Putin reiteró sus demandas para un alto al fuego: Ucrania debe ceder Luhansk, Donetsk, Zaporizhzhia, Kherson y reconocer la anexión de Crimea de 2014, según Reuters.
Estas condiciones, que equivalen a una capitulación ucraniana, fueron presentadas sin señales de flexibilidad, según reportes de la cumbre transmitida por OAN.
Putin evitó responder preguntas incómodas de los medios al llegar a Alaska. Cuando un periodista le preguntó, “¿Cuándo dejará de matar civiles?”, no ofreció respuesta, según Newsweek.
Este silencio refleja su estrategia de controlar la narrativa, habitual en Rusia, donde los medios están estrictamente regulados.
Una victoria diplomática
Reunirse con Trump en suelo estadounidense le otorga reconocimiento internacional sin concesiones significativas. Un asesor del Kremlin, citado por Reuters, sugirió que Putin busca aliviar la presión de sanciones occidentales, que han reducido el PIB ruso en un 2-3% anual CFR.
La falta de compromiso de Putin con un alto al fuego inmediato y su insistencia en demandas maximalistas indican que podría estar ganando tiempo, según CEPA. Analistas sugieren que Putin espera que un acuerdo bilateral con Trump debilite la unidad de los aliados de Ucrania, fortaleciendo su posición en futuras negociaciones.


