Estados Unidos avanza en su normalización de relaciones con Venezuela tras la captura por parte de sus fuerzas especiales, el pasado 3 de enero, del dictador chavista Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, marcó tres fases claras para el país: estabilización, recuperación y transición. Y, en esa segunda etapa, en la que se plantea la reconciliación nacional, tras el anuncio de Delcy Rodríguez, de una ley de amnistía general para todos los presos políticos, Washington decidió reabrir, tras más de siete años, su misión diplomática en Caracas. Al frente de la legación estará la embajadora Laura Dogu.
Dogu llega a Venezuela con una misión bastante compleja: reabrir canales diplomáticos con el régimen chavista, con Rodríguez al frente, y supervisar la transición del país hacia una democracia tras más de 25 años de dictadura. Así, la diplomática aterrizó en la capital venezolana este sábado, donde desempeñará las funciones de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, reemplazando en el cargo a John McNamara, encargado de negocios desde febrero de 2025.
La Embajada de Estados Unidos en Venezuela celebró la llegada de Dogu a Caracas con una publicación en su cuenta de X, antes Twitter, de dos fotografías de la estadounidense bajándose del avión en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
Sin embargo, la elección de Dogu, de 62 años, para liderar e impulsar el plan de tres fases de Rubio en Venezuela no es casual. La diplomática ya tiene experiencia en lidiar con regímenes afines al chavismo, como la Nicaragua de Daniel Ortega o la Honduras de Xiomara Castro. Además, la estadounidense, con 30 años de carrera en el Servicio Exterior de Estados Unidos a sus espaldas, ostenta el rango de «embajador de carrera», uno de los niveles más altos dentro de la carrera diplomática estadounidense.
Habla español a la perfección –además de turco y árabe– y también se desempeñó como jefa de misión adjunta en la Embajada de Estados Unidos en México (2012-2015), durante la Administración de Barack Obama, donde gestionó las diversas facetas de la compleja relación entre Estados Unidos y México, que involucra a casi todas las agencias del Gobierno estadounidense.
Laura Farnsworth Dogu nació en Texas y optó por estudiar la carrera de Administración de Empresas y Literatura en la Universidad Metodista del Sur de Dallas, así como un máster en Ciencias por la Escuela Industrial de las Fuerzas Armadas en 2007. Durante cinco años trabajó para la empresa de tecnología IBM, pero en 1991 decidió dar el paso y unirse al servicio diplomático, lo que la llevó a ejercer funciones consulares en múltiples destinos, como El Salvador, Turquía o Egipto.


