Los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Defensa, Pete Hegseth, comparecieron este martes ante el pleno del Senado y la Cámara de Representantes en sesiones clasificadas bipartidistas para informar sobre la campaña militar antidrogas conocida como «Operation Southern Spear», que ha incluido más de 25 ataques letales contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental.
Rubio calificó la operación como «altamente exitosa y en curso», enfatizando que se centra en «desmantelar la infraestructura de organizaciones terroristas que operan en nuestro hemisferio, socavando la seguridad de los estadounidenses, matando y envenenando a los estadounidenses». Añadió que se trata de la «22ª o 23ª reunión bipartidista» sobre el tema y que las acciones «permanecerán y seguirán» adelante.
Por su parte, Hegseth rechazó liberar públicamente el video completo sin editar del controvertido ataque del 2 de septiembre, donde un segundo golpe («double-tap») mató a sobrevivientes de un primer impacto en una embarcación alegadamente cargada con cocaína. «De acuerdo con la política de larga data del Departamento de Defensa, no vamos a divulgar material clasificado de alto secreto al público general», explicó Hegseth, aunque indicó que comités específicos del Congreso podrán acceder a él con explicaciones adicionales.
La campaña, iniciada en septiembre, ha resultado en al menos 95 muertes, según reportes acumulados, sin que se haya presentado evidencia pública de recuperación de drogas en las embarcaciones destruidas. La administración Trump la justifica como combate al «narcoterrorismo» vinculado a grupos designados como organizaciones terroristas, incluyendo redes asociadas al gobierno venezolano de Nicolás Maduro.
Reacciones divididas en el Capitolio
Las respuestas fueron polarizadas. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, describió el briefing como «profundamente insatisfactorio» y «con las manos vacías». Schumer reveló que confrontó directamente a Hegseth exigiendo acceso al video sin editar para todos los senadores: «Lo he visto y revuelve el estómago. Es horrible».
Criticó la falta de transparencia, advirtiendo que «si no pueden ser transparentes en esto, ¿cómo confiar en su transparencia en otros temas del Caribe?» y expresando temor a «otra guerra interminable».
Otros demócratas, como los senadores Chris Murphy y Richard Blumenthal, cuestionaron la justificación legal y de seguridad nacional, afirmando que no hay base para las acciones y que podrían violar el derecho internacional.
En contraste, republicanos como Rick Scott y Lindsey Graham respaldaron la operación, destacando su efectividad contra carteles y el apoyo a la inteligencia «exquisita» usada.Contexto de tensiones con Venezuela
Las operaciones se enmarcan en un aumento de la presión estadounidense sobre Venezuela, con despliegue de miles de tropas y un portaaviones en el Caribe. La administración acusa al régimen de Maduro de liderar un «cartel narcoterrorista», aunque expertos y reportes de la ONU indican que la mayoría del fentanilo y otras drogas hacia EE.UU. no transitan por rutas venezolanas o caribeñas.
Organizaciones de derechos humanos y expertos legales han criticado los ataques como posibles ejecuciones extrajudiciales, especialmente el incidente del «double-tap».


