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«Sin libertad no hay prosperidad»: Informe de fin de año de Cedice Libertad

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El observatorio de Gasto Publico de CEDICE Libertad, siempre trabajando por propuestas y reformas de políticas públicas en pro de la economía de mercado y la libertad individual para la prosperidad de los ciudadanos, presenta este informe que destaca que sin libertad no ha posibilidades de lograr prosperidad.

Es bien sabido que Venezuela ha venido atravesando una crisis económica sin precedentes, caracterizada por una aguda contracción de su actividad económica, un severo deterioro institucional, ausencia de derechos de propiedad, de disciplina fiscal y una erosión rotunda del poder adquisitivo de la moneda nacional.

Tras 7 años de recesión, durante 2021 algunos sectores económicos han experimentado variaciones positivas en sus niveles de actividad económica . Si bien las estimaciones sobre la variación del PIB en 2021 no son positivas, sí que podemos hablar de una atenuación en el ritmo de su caída y quizá de un tímido crecimiento para el 2022.

Todo lo anterior plantea la interrogante de si Venezuela está entrando o no en un escenario de recuperación.

Ciertamente, no toda variación positiva de la actividad económica puede interpretarse como un signo contundente de recuperación. Recordemos que Venezuela ha perdido el 80% de su PIB en 7 años; solo en 2020 se estima una contracción no menor a 25%. Así las cosas, tras años de severa caída y partiendo de niveles tan bajos de actividad económica, es de esperarse variaciones positivas que responden más a un natural efecto rebote, que no son persistentes en el tiempo ni suficientes para recuperar niveles previos de actividad.

Hablar de recuperación económica significa poner atención no solamente a variaciones del PIB sino a otras variables que garantizan crecimientos sostenibles, que posibilitan espacios para la inversión, para la formación de capital, para la generación del empleo y para una vida más accesible y de mejor calidad para los ciudadanos. Estabilidad de precios, gobierno limitado, instituciones sólidas, libertad de comercio y garantía sobre los derechos de propiedad privada son algunas de estas variables que en definitiva constituyen los cimientos para un contundente crecimiento y para una senda de recuperación.

Es por esta razón que desde Cedice Libertad hemos decidido realizar un resumen de los índices más importantes en 2021, elaborados en casa, en colaboración con importantes instituciones internacionales o realizados por instituciones amigas, cuyos aportes nos permiten obtener una lectura multidimensional de los elementos que contribuyen a la libertad individual y a sociedades libres, responsables y prósperas.

Inflaciómetro de Caracas

Durante 2021 hemos observado una desaceleración en la variación interanual de precios, expresados en bolívares, que acumuló 523% al 15 de diciembre, una diferencia significativa si la comparamos con los 2.400% acumulados en 2020; no obstante, durante el mismo período se ha observado una tendencia opuesta en la variación de los precios expresados en dólares, que al 15 de diciembre montó los 51% de variación interanual. Ello como consecuencia de una menor depreciación de la moneda nacional.

Conviene aclarar que, pese a la disminución observada, la actual variación interanual de precios expresados en bolívares está muy lejos de alcanzar niveles deseables de estabilidad; para quienes tengan bolívares, la vida es cada vez más costosa. A su vez, a una escala mucho menor, ha ocurrido lo mismo para quienes se refugian en el dólar, durante este 2021 la vida también ha sido más costosa.

Mientras persista este problema, no solo se perjudica el poder adquisitivo de las personas, asfixiando los niveles de consumo, sino que además se dificulta la reposición de inventarios, se ven afectados los márgenes de ganancias, la creación de presupuestos y la formación de nuevas inversiones.

Monitoreo de Servicios

Los servicios básicos constituyen componentes esenciales en los que se funda el desarrollo humano . Así, una prestación de servicios, oportuna y de calidad, permite mejorar considerablemente la calidad de vida de las personas y posibilita nuevas y mejores actividades económicas, además de reducir los costos de las actividades ya existentes.

Tras la pandemia por Covid-19 muchas personas han comenzado a trabajar desde casa y muchos jóvenes comenzaron a estudiar a distancia. Bajo estas circunstancias, el acceso a los servicios de agua, electricidad e internet han adquirido mucha más importancia, ya que la ausencia de estos servicios en el hogar imposibilita el normal desenvolvimiento de actividades necesarias para el desarrollo.

El agua:

Durante 2021 en Venezuela los servicios básicos han presentado un gran deterioro. Más del 40% de las personas ha manifestado tener un suministro de agua potable bajo cronogramas de racionamiento irregular y casi el 40% ha manifestado una ausencia del suministro de agua por más de una semana. Por su parte, casi el 70% de los venezolanos manifestó tener un servicio de electricidad inestable día a día y 30% manifestó tener al menos una interrupción de este servicio por no menos de una hora diaria. Con relación al servicio de internet, el 85% de los venezolanos manifestó tener un servicio fluctuante y con fallas recurrentes durante el día, lo que imposibilita el normal desenvolvimiento de actividades en la web que demandan una conexión medianamente estable. Por último, el 91% de los venezolanos ha manifestado que deben realizar colas entre 2 y 12 horas de duración para poder surtir sus vehículos de combustible.

El Internet:


Índice de Libertad Económica (Fraser Institute)


Venezuela sigue siendo el país con la mayor ausencia de libertades económicas dentro de un total de 165 países evaluados.

Este resultado es reflejo de una ausencia de infraestructura que posibilite el intercambio voluntario y la protección de las personas y de sus propiedades. De hecho, en el transcurso de los años ha ocurrido todo lo contrario, se han creado mecanismos legales que dificultan los intercambios y permiten violaciones a la propiedad. A esto hay que añadir el persistente aumento del tamaño del gobierno, medido a través del gasto público, de la presión tributaria y del número de empresas estatizadas, todo lo cual hace que la toma de decisiones del gobierno sustituya a la elección individual y se reduzca así la libertad económica.

La presencia de libertades económicas es fundamental para el desarrollo, los países con mayores libertades cuentan con un PIB per cápita promedio 8 veces mayor que aquellos países con menores libertades. Ocurre lo mismo con la esperanza de vida al nacer, con una diferencia poco más de 14 años entre los países con mayores y menores libertades, e incluso ocurre con el concepto y con los niveles de pobreza, ya que la población más pobre residente en los países con mayores libertades cuentan con ingresos anuales 11 veces mayores que la población más pobre en los países con ausencia de libertad económica.

Índice Internacional de Derechos de Propiedad (Property Rights Alliance)

No podemos hablar de libertad, y mucho menos de recuperación económica, si no existe un respeto irrestricto a los derechos de propiedad privada. Esto se debe a que la propiedad es el marco que precisa los incentivos para el intercambio, ya que otorga a los propietarios el derecho exclusivo de usar los recursos como deseen y de transferirlos a voluntad.

Durante 2021 Venezuela ocupó el penúltimo lugar de 129 países en el Índice Internacional de Derechos de Propiedad. Este resultado confirma la ausencia de mecanismos legales y de políticas que protejan los derechos de propiedad física e intelectual de las personas.

Sin derechos de propiedad las personas no tienen garantías sobre el fruto su trabajo, de su esfuerzo e inventiva, no tienen libertad para decidir cómo usar y disponer de su propiedad, lo que incluye la libertad de vender a quien sea y al mejor precio posible, los bienes y servicios propios. En este sentido, es natural que en los países con mayores garantías sobre la propiedad, tanto la producción, como la calidad de vida en general sean mayores.

Índice de Calidad Institucional (Relial – Fundación Friedrich Naumann)


Menos aún podemos hablar de libertad o de progreso sin un conjunto sólido de instituciones que brinden las reglas de juego y los incentivos para que las personas puedan desenvolverse en sus actividades, con el objetivo de alcanzar cada uno los fines individuales que se propongan. Así, instituciones de calidad serán aquellas que propicien las mejores condiciones para que personas y conjunto de personas (como empresas y organizaciones) puedan lograr la mayor cantidad de fines bajo un marco de respeto a la vida, a la libertad y a la propiedad de los demás.

Durante 2021, Venezuela ocupó el puesto 181 de 189 países estudiados. Este resultado refleja el gran deterioro en áreas como control de la corrupción, gobernanza, transparencia en el manejo de fondos públicos, libertad de prensa, Estado de derecho, libertad económica y la presencia de trabas burocráticas.

En un escenario de recuperación debe existir especial interés en rescatar las instituciones, lo cual va por recuperar la transparencia de la gestión pública, la igualdad de oportunidades y la igualdad ante la Ley.

Índice de Burocracia en América Latina (Atlas Network – Cedice)

Sin duda alguna, las trabas burocráticas y los excesivos trámites representan una amenaza para el buen desenvolvimiento de cualquier economía, ya que esto incentiva la informalidad y desestimula la creación de nuevas empresas. Cumplir con una carga excesiva de trámites significa emplear valioso tiempo y recursos humanos que bien pudieran destinarse al desarrollo de la actividad productiva.

Venezuela es el país con la mayor carga burocrática registrada por el Índice de Burocracia; se identificaron 68 trámites burocráticos exigidos por 18 instituciones gubernamentales, 45 exigidos para todas las empresas y 23 dependiendo de la actividad productiva. En promedio, una pequeña empresa debe cumplir con 53 trámites al año, lo que demanda un total de 1.043 horas, que equivalen a 130 jornadas laborales. Cada trámite, a su vez, exige entre 4 y 5 diligencias cada uno, acumulando un total de 324 diligencias /año.

En definitiva, es excesiva la presencia que el Estado tiene en la vida de las personas. Este tiempo representa un significativo costo de oportunidad, ya que los tiempos reflejados son manifestación del esfuerzo y de los recursos que se desaprovechan en el cumplimiento de un andamio de exigencias que al final no agregan valor. El tiempo es un recurso irrecuperable, no existe manera de dar un retroactivo por el tiempo perdido, por esta razón la carga burocrática es un tema que debe ser tratado para poder propiciar escenarios de recuperación y de crecimiento sostenible en el tiempo.

Definitivamente si no se corrigen estos problemas que el país confronta, enrumbándolo hacia el camino de la prosperidad que solo se logra con la libertad de los individuos, libre empresa, libre comercio, garantía y respeto al derecho de propiedad que son los mecanismos que la sociedad tiene para crear, innovar, movilizarse y salir de la pobreza, no se lograra la prosperidad y el desarrollo de Venezuela, por ello desde CEDICE Libertad seguimos trabajando para hacer esto posible, los invitamos a revisar las propuestas que ha hecho el Centro en este sentido a través de la pagina www.cedice.org.ve

Para todos Paz, Prosperidad y Libre iniciativa en 2022

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