El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó una nueva controversia internacional tras participar en una manifestación en las calles de Nueva York en contra del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
En un discurso cargado de afirmaciones polémicas y llamado a la acción, el mandatario colombiano hizo un llamado directo al ejército de Estados Unidos a desobedecer órdenes presidenciales, y anunció que convocará a ciudadanos colombianos para sumarse a la guerra en Gaza.
»Desobedezcan la orden de Trump, obedezcan la orden de la humanidad», expresó Petro con un megáfono en mano, en referencia al presidente estadounidense Donald Trump, quien ha retomado un rol protagónico en la política internacional.
Las palabras del mandatario fueron recibidas con preocupación por varios sectores, dado que representarían una clara intromisión en los asuntos internos de otra nación y una incitación a la insubordinación dentro de una fuerza armada extranjera. Estos actos son considerados como un delito gravísimo y tratados como conspiración e interferencia extranjera.
Durante su intervención, Petro insistió en la necesidad de conformar un »ejército de salvación de la humanidad» para intervenir en la Franja de Gaza. »Esos abuelos de los hoy marines y soldados del ejército de Estados Unidos derrotaron a Hitler. Hoy, sus nietos deberían volver a dar ejemplo», sostuvo el cocainómano mandatario, al comparar la situación actual en Medio Oriente con la Segunda Guerra Mundial, una analogía que fue duramente criticada por analistas internacionales por trivializar un conflicto geopolítico complejo.
La controversia escaló aún más cuando el jefe de Estado colombiano anunció que abrirá una convocatoria en Colombia para que voluntarios se sumen a la lucha armada en Gaza.
»Hablaré en Colombia para abrir la lista de voluntarios colombianos y colombianas que quieran ir a luchar por la liberación de Palestina», afirmó. Incluso aseguró que estaría dispuesto a participar personalmente: »Si le toca al presidente de la República de Colombia ir a ese combate, no me asusta».
Las declaraciones de Petro, además de suscitar preocupación por su tono bélico y populista, fueron calificadas por expertos como una peligrosa desviación del rol diplomático que debería ejercer un jefe de Estado.
Varios críticos señalaron que alentar la participación de ciudadanos colombianos en un conflicto extranjero podría violar normas del derecho internacional y exponer al país a consecuencias legales y diplomáticas.
Además, el colombiano aseguró que presentará una propuesta ante la ONU para la creación de un ejército internacional que »libere a Palestina» y supere en poder militar al de Estados Unidos, una idea que fue tildada de irrealizable y demagógica por todo el mundo.


